ࡱ> oqjklmn#` tbjbj\.\. >D>D¸&(PPP8<ċ(ԌԌ" $hg" V   v´ Ȍ bNP n׶0,#y #´#´tv((($dLi!(((Li(((  Comprendiendo La Homosexualidad JOKIN DE IRALA EUNSA EDICIONES UNIVERSIDAD DE NAVARRA, S.A. PAMPLONA ndice INTRODUCCIN Reflexiones iniciales Por qu es importante saber ms sobre la homosexualidad? Definiciones I- QU SABEMOS HOY DE LA HOMOSEXUALIDAD? El papel de la biologa Una etiologa multicausal Homosexualidad y salud Se puede modificar la homosexualidad? II- LA HOMOSEXUALIDAD EN EL DEBATE PBLICO Una campaa bien preparada El debate por las adopciones y para modificar la definicin de matrimonio La Iglesia ante la homosexualidad Un resumen de la situacin actual III- QU PODEMOS HACER? Conocer y difundir los antecedentes El papel de la educacin La participacin social IV- CONCLUSIONES REFERENCIAS CONSULTADAS PGINAS WEB DE INTERS QUIERES SABER MS SOBRE LA HOMOSEXUALIDAD MATERIAL DE DIVULGACIN A los alumnos que he tenido a lo largo de estos aos. Sus comentarios y dudas, mientras buscaban sinceramente la verdad, me han impulsado a escribir estas lneas. Contraportada Muchas personas sufren por su orientacin homosexual o por la reaccin de su entorno. Mientras parte de nuestra sociedad sigue dudando si clasificar o no lo homosexualidad como una alteracin, otra parte acepta de buena fe los postulados de los grupos activistas homosexuales. Apoyan, incluso, leyes que asumen como cierto que la homosexualidad es simplemente una cuestin innata o de eleccin personal equiparable a la heterosexualidad. Sin embargo se sigue opinando sobre la homosexualidad con demasiada frecuencia desde ideas preconcebidas y guiadas por la emotividad. Este libro pretende facilitar una reflexin serena. Se comentan aspectos cientficos desconocidos por muchos y se analizan cuestiones como el origen de la homosexualidad, la equiparacin de las uniones entre personas del mismo sexo con el matrimonio o las adopciones por estas parejas. El doctor Jokin de Irala es Licenciado en Medicina y Ciruga y Doctor en Medicina por la Universidad de Navarra. Master en Salud Pblica en la Universidad de Dundee (Escocia) y doctor en Salud Pblica por la de Massachussets. En la actualidad es subdirector del departamento de Medicina preventiva y Salud Pblica de la Facultad de Medicina y Subdirector del Instituto de Ciencias para la familia de la Universidad de Navarra. Ejerce su actividad docente e investigadora en las asignaturas de Epidemiologa General, Reproduccin humana y Medicina Preventiva en la Facultad de Medicina. Entre sus contribuciones cientficas se incluyen un centenar de ponencias en congresos nacionales e internacionales, 7 libros, 30 captulos en libros colectivos est casado y tiene 4 hijos Introduccin REFLEXIONES INICIALES Antes de hablar de la homosexualidad, quiero hacer ciertas reflexiones acerca de las personas con actividad homosexual. No sera aventurado afirmar que probablemente todos conocemos a alguien que directa o indirectamente haya estado o est relacionado con una persona con sentimientos homosexuales. Por esta razn, se puede decir que esta cuestin nos concierne o nos ha concernirlo a todos en algn momento. En la actualidad, las personas que aceptan y declaran su homosexualidad estn ms presentes en el cine y en los medios de comunicacin: prensa, radio o televisin. Algunos consideran que esto corresponde a la necesaria representatividad de una parte real de nuestro entorno. Hay quienes piensan, por el contrario, que es una agresin deliberada y forzada con el objetivo de normalizar la homosexualidad en nuestra sociedad. Y otras muchas personas simplemente no tienen en cuenta el hecho de la homosexualidad, apartando la mirada como si no fuera con ellas esta cuestin. Otros, debido a su naturaleza violenta, a su falta de conocimiento o simplemente por falta de caridad se afanan en insultarles o agredirles. Pero, aunque no lo parezca, esta violencia inaceptable no es moderna: el tringulo rosa, smbolo de algunos movimientos de gays y lesbianas, se utiliz por primera vez en la poca de dominio nazi, cuando obligaron a personas que etiquetadas como homosexuales a llevarlo como distintivo en sus sobre todo porque est ligada a la afectividad de las personas. Muchas veces se habla de estos temas fundamentalmente motivados por ideas preconcebidas y por emotividad. Esto nos puede llevar a un callejn sin salida, porque los sentimientos y las emociones pueden no ser objetivos, y no suelen arrojar mucha luz a la hora de comprender una cuestin tan compleja como la homosexualidad. Por ejemplo, querer mucho a un hijo con sentimientos homosexuales, pensar y reconocer que es una buena persona no nos ayuda necesariamente a entender la naturaleza de su homosexualidad y puede, ms bien al contrario, cegarnos a la hora de valorarla con objetividad. La sociedad se encuentra claramente dividida por el debate sobre la clasificacin o no de la homosexualidad como enfermedad. Hay cuestiones relacionadas con la salud que, efectivamente, son difciles de designar o clasificar, pero no dejan por ello de ser problemas relacionados con la salud. El mismo concepto de salud es difcil de definir. Tenemos todos la sensacin de saber lo que es, hasta que la perdemos o la intentamos definir. La Organizacin Mundial de la Salud defini en 1946 la salud como: ... el completo estado de bienestar fsico, psquico y social y no slo la ausencia de enfermedad o achaque. Cualquiera que observa esta definicin se puede plantear que realmente no est sano porque puede percibir una carencia en alguno o varios de los aspectos de la definicin. sta incluye adems el trmino de completo estado de bienestar, y no admite situaciones intermedias. Para remediar estas dificultades, el prominente especialista en Salud Pblica, Milton Terris, utilizaba en 1980 un concepto ms dinmico de la salud y de la enfermedad. Afirmaba que todos estamos en una zona ms o menos neutra, en medio de un continuo salud-enfermedad, entre un extremo de salud positiva (ptimo estado de salud) y otro extremo de prdida de salud (muerte). No debe sorprendernos, por ello, que en algunas situaciones nos perdamos en debates conceptuales. Sin embargo, lo importante es recordar que la dificultad para poner una etiqueta a una situacin determinada no significa, de ninguna manera, que estemos ante la normalidad absoluta o ante la ausencia de un problema que precisa una solucin. Por ejemplo, diramos que una persona excesivamente ansiosa o nerviosa est enferma?, ele diramos a una persona con sobrepeso que est enferma? Probablemente, no sera un vocabulario aceptable por la poblacin general, ni lo aceptaran con agrado las personas con ansiedad o con sobrepeso. Es posible que alguien afirme que el sobrepeso no es una enfermedad. Sin embargo, entre quienes hacen dicha afirmacin habr quienes desconocen totalmente la naturaleza real del sobrepeso, y habr expertos que s la conocen pero simplemente no estn de acuerdo con etiquetarlo como enfermedad. Estos ltimos cometeran, en mi opinin, un error si a dicha afirmacin no le aaden ms matizaciones porque la poblacin general estara recibiendo el mensaje, errneo y confuso, de que el sobrepeso es normal o incluso tan saludable como tener el peso normal. Es bastante evidente que la ansiedad o el excesivo nerviosismo pueden deberse a un problema de afectividad o a un momento de estrs y que ambas situaciones pueden acarrear problemas de salud. Es evidente tambin que uno puede recibir ayuda, tanto psicolgica como farmacolgica, para solucionar esta ansiedad, y que se puede prevenir llevando una vida ms relajada. En el caso del sobrepeso, son numerosas las evidencias cientficas que lo asocian con un mayor riesgo de varias enfermedades graves como la diabetes. El sobrepeso puede deberse a elecciones libres, pero se debe tambin a alteraciones del metabolismo. En cualquiera de estos casos, a ningn mdico se le ocurrira decir a una persona con sobrepeso que es una cuestin de eleccin tan normal como tener un peso normal y que no se debe hacer nada para prevenirlo. Por ltimo, se puede, y es recomendable por el bien de estas personas, aconsejarles que reduzcan su peso. En este contexto se mueve en cierto modo la homosexualidad; de ah la complejidad en poner de acuerdo a los especialistas en definiciones concretas. Pero lo importante es intentar superar estas dificultades de nomenclatura pare llegar al fondo de la cuestin y valorar si pedemos y debemos poner realmente al mismo nivel de normalidad saludable la orientacin heterosexual y la homosexual. Pretendo, con la brevedad a la que obligan las lneas disponibles, aclarar los aspectos ms fundamentales relacionados con la homosexualidad para que, al fine sea posible una mejor reflexin y una opinin ms informada sobre esta cuestin que preocupa a muchos. POR QU ES IMPORTANTE SABER MS SOBRE LA HOMOSEXUALIDAD? Es importante que todos tengamos una opinin informada sobre la homosexualidad. Nadie debera sentirse ajeno a este asunto. De que nuestra opinin sea bien informada dependern cuestiones tan relevantes como el contenido de lo que se ensee en los colegios o en la familia. Se tomarn decisiones importantes en la sociedad sobre el significado y los derechos y deberes del matrimonio, o sobre la adopcin de los nios por personas del mismo sexo. Si se declara que no se trata de una alteracin, qu pasara con el derecho de las numerosas personas con orientacin homosexual que optan cada da por buscar ayuda para comprender o cambiar su orientacin?; lo debera y podra cubrir la Seguridad Social en nuestro pas? Las respuestas a preguntas como stas se ven ineludiblemente afectadas por la postura que tomemos ante la homosexualidad. Para ello es fundamental el mejor conocimiento, porque nos ayudar a comprender mejor a las personas con sentimientos homosexuales y a aliviar, en la medida de lo posible, a quienes sufren por esta cuestin. En este proceso es imprescindible distinguir entre el anlisis de la actividad homosexual y los componentes afectivos y emocionales que la rodean. Esto nos permitir compaginar el estudio de la actividad homosexual y sus determinantes, con el necesario e incondicional respeto por la persona con actividad homosexual. Es aconsejable, para lograr este objetivo, mantener una cierta distancia afectiva al estudiar y tratar la homosexualidad, si bien reconocemos, por las razones expuestas antes, que no es sencillo. DEFINICIONES Es importante hablar con gran precisin, al referirnos a la homosexualidad; por ejemplo, la ambigedad de la identidad sexual consiste en una situacin por la cual pasan algunos adolescentes y que se caracteriza por la presencia de ciertas dudas sobre su identidad sexual. Suele ser pasajera, y acaban sintindose heterosexuales al completarse su proceso de maduracin. Esta situacin no corresponde a una homosexualidad. La orientacin homosexual se define como la atraccin que tiene como objeto de enamoramiento/sexualidad, predominante o exclusiva, a una persona del mismo sexo; suele conocerse tambin con el nombre de homoerotismo. En esta situacin no hay necesariamente una actividad o comportamiento homosexual. Algunos afirman que no existen personas homosexuales, sino personas heterosexuales con un problema de homosexualidad, con un comportamiento o actividad sexual de tipo homosexual o con un sentimiento homosexual porque no les parece correcto definir a una persona, su identidad entera, por un rasgo concreto como su actividad sexual. La ventaja de hablar de personas homosexuales es que recuerda que les debemos el mismo respeto que a cualquier otra persona, pero tiene la desventaja de equiparar un rasgo como la orientacin o actividad sexual con su identidad personal. Se habla de actividad o comportamiento homosexual cuando una persona participa en actividades sexuales predominante o exclusivamente con miembros de su propio sexo. Por ltimo, hay quienes utilizan el trmino de identidad homosexual como un paso ms, que consiste en autodenominarse homosexual, y que se suele acompaar del etiquetado de gay o lesbiana y de la adopcin de la cultura y del activismo de los colectivos de homosexuales en mayor o menor medida. Sin embargo es preciso recordar que no existen ms que dos identidades propiamente dichas, la del varn y la de la mujer, determinados por su sexo biolgico. I Qu sabemos hoy de la homosexualidad? EL PAPEL DE LA BIOLOGA Se han publicado muchos trabajos buscando el origen biolgico, gentico, de la homosexualidad, y a menudo han tenido un eco ms o menos sensacionalista en los medios de comunicacin. Los ms citados entre estos estudios han sido publicados por autores que se declaraban homosexuales como S. Le Vay (1991), que sugera la existencia de diferencias en el tamao del Sistema Nervioso Central entre quienes tienen relaciones heterosexuales y los que tienen las homosexuales; J.M. Bailey (1991), que se basaba en estudios realizados en gemelos para aceptar la teora gentica de la homosexualidad o D. Hamer (1993), que lleg incluso a hablar de la existencia del gen gay. Algunos cometen la equivocacin de rechazar estas teoras basndose en la declarada homosexualidad de autores como Le Vay, Bailey o Hamer. Sin embargo, cualquier trabajo cientfico debe valorarse atendiendo solamente a criterios cientficos, y dichos criterios son suficientes para poder afirmar que no hay en la actualidad ninguna evidencia cientfica a favor de una teora gentica de la homosexualidad. Otra explicacin biolgica resulta de considerar los niveles hormonales en adultos, llegndose a afirmar que las personas gays tendran ms hormonas femeninas y las personas lesbianas ms hormonas masculinas que lo habitual en cada sexo. Estas teoras han sido tambin refutadas. Parece que el nivel de hormonas puede modificar la intensidad de la atraccin sexual, pero no su orientacin. Existen estudios que han investigado si la presencia de mayores niveles de hormonas femeninas o masculinas en la embarazada pudieran tener un efecto sobre el embrin masculino o femenino respectivamente. Sin embargo, en situaciones donde algunas embarazadas han sido expuestas, por enfermedad o por tratamientos mdicos, a altas dosis de hormonas masculinas o femeninas, no se han observado los cambios especulados de la orientacin sexual de sus hijos de ambos sexos. Algunos autores afirman que estamos probablemente ante un fenmeno con causa claramente multifactorial. La homosexualidad sera el resultado de la interaccin entre rasgos innatos, como el tener un determinado temperamento o una cierta sensibilidad; influencias familiares; del entorno social y, evidentemente, estilos de vida o comportamientos libremente escogidos. Los rasgos de tipo innatos que mencionamos, como poseer un temperamento sensible, lejos de ser rasgos de terminantes que condujeran automticamente a la homosexualidad, pondran ms bien a la persona que los presenta ante un mayor riesgo de que las otras circunstancias descritas alteren el desarrollo de su identidad personal. Por ejemplo, una persona especialmente sensible puede verse ms afectada y herida que otra por el rechazo de los de su mismo sexo o por la deficiente proximidad emocional con uno de sus padres, afectndose as su autoestima como varn o como mujer. Obviamente, la sensibilidad u otros rasgos que predisponen no son en s ni defectos ni problemas. Por el contrario, pueden ser ventajas, dones especiales o riquezas de la personalidad para mucha gente. Por ejemplo, una ventaja clara de ser una persona sensible es que uno se hace ms comprensivo para con los dems. UNA ETIOLOGA MULTICAUSAL La figura siguiente resume las diferentes circunstancias que pueden llevar a la homosexualidad (se debe observar la figura de abajo hacia arriba). De todas las vas descritas que conducen a la actividad homosexual en el adulto, las causas que llevan a la no conformidad con su propio sexo son las ms frecuentes.  Los expertos en homosexualidad afirman que las fases que conducen a la actividad homosexual en al adulto incluyen: en primer lugar un perodo de sensibilizacin, generalmente en menores de 12 aos, durante el cual el nio o la nia se siente diferente o rechazado por diversas razones, como un temperamento que le hace ms sensible, abusos sexuales, gustos que no coinciden con los de su mismo sexo (deporte, etc.) o la ausencia de una relacin afectiva adecuada con una persona que represente el rol masculino o femenino. Vamos a centrarnos en un ejemplo concreto para ilustrar una de estas complejas interacciones que pueden existir entre la identidad sexual y la relacin afectiva insuficiente con un padre o una madre. El ejemplo siguiente se centrar en un caso especfico de homosexualidad masculina, aunque evidentemente tambin existen vas especficas para la homosexualidad femenina. Efectivamente, es posible observar a un nio que vive aparentemente desapegado de su padre mientras lo que realmente siente un gran deseo de cercana afectiva, amorosa, clida, y del abrazo paternal que nunca tuvo. El nio acaba desarrollando una admiracin por varones mayores pero inicialmente sin connotaciones sexuales y desde cierto distanciamiento; siempre con ese deseo interno de cercana y afirmacin paterna tan aorada. Muy pronto viene la segunda fase, un perodo de confusin de la identidad personal durante el cual aparecen las primeras sensaciones homoerticas. En esta fase, el nio percibe que tiene una atraccin por alguien de su mismo sexo pero puede significar, en realidad, un deseo de poseer algunas de las caractersticas que esa otra persona tiene y que percibe como carencias personales. Estas carencias le pueden hacer sentirse menos hombre o, en su caso, menos mujer que sus iguales. Muchas personas con sentimientos homosexuales hacen por ello la siguiente afirmacin: me atraen los hombres (o las mujeres) desde que tengo uso de razn y esto les hace pensar que han nacido as. Al llegar a la pubertad, se despierta el impulso sexual, que puede acabar de hecho asocindose a cualquier objeto, sobre todo en varones, y se combina con las aoranzas de cercana masculina para producir esta atraccin sexual de tipo homosexual. En tercer lugar, puede venir un perodo de aceptacin del etiquetado como homosexual que coincide con las primeras experiencias sexuales de tipo homosexual. Es frecuente que las primeras actividades homosexuales le den al joven una sensacin de que se calma ese deseo ntimo que tena del afecto y de la cercana paterna, masculina. Aunque este tipo de relaciones sexuales le pueda suponer un cierto grado de conflicto interno, sobre todo al inicio, le llama poderosamente la atencin que se produzca un profundo sosiego de sus deseos aorados, que va ms all del placer sexual, y aunque sea de manera momentnea. Esta sensacin acaba reforzando su necesidad de tener ms experiencias parecidas y, aunque puedan suponer para l un conflicto interno, se siente por otra parte fuertemente llevado a repetirlas. Cuanto ms se abandona a este tipo de relacin sexual, ms intenso acaba siendo el refuerzo y aumenta la probabilidad de que las repita. Sin embargo, se acompaan a menudo de una sensacin de recibir cada vez menos de dichas relaciones sexuales. Finalmente, se produce el compromiso con la actividad homosexual que incluye la aceptacin del estilo de vida y de la cultura gay o lsbica. El desarrollo adecuado de la identidad sexual humana depende de aspectos biolgicos (hay dos sexos biolgicos con sus correspondientes determinantes), psicolgicos, culturales y sociales. A la vista de lo que acabamos de describir, la homosexualidad se puede considerar como el resultado del desarrollo inadecuado de esta identidad sexual. Autores como GERARD VAN AARDWEG indican, adems, que suelen coexistir en la persona con actividad homosexual importantes componentes neurticos, autocompasivos y otros problemas psicolgicos que describiremos a continuacin. Otros especialistas, como RICHARD COHEN, resumen todo lo anterior afirmando que, en gran mayora de casos, el homoerotismo nace como reaccin ante un dolor, algo que afecta a la autoestima de varn o de mujer de un sujeto. Siguiendo esta lnea de pensamiento, afirma que la orientacin homosexual es un sntoma. Una vez que se ayuda a esta persona a identificar dicho dolor y a superarlo, desaparecera paulatinamente su orientacin homosexual y acabara, en un segundo tiempo, redescubriendo su heterosexualidad. Como se puede observar en la figura anterior, existen situaciones en las que la actividad homosexual se origina sin existir necesariamente una previa orientacin sexual de tipo homosexual: es, por ejemplo, la situacin de hombres o mujeres en crceles, o la llamada experimentacin y goce. Adolescentes y adultos pueden ser empujados por un ambiente saturado de erotismo y sexualidad que ejerce una fuerte presin para que tengan relaciones sexuales cuanto antes y de manera promiscua. Acaban teniendo experiencias sexuales diversas, entre las que se incluyen tambin las de tipo homosexual. En la medida en que sigan en esta dinmica, puede terminar fijndose en estas personas una actividad sexual de tipo homosexual por aprendizaje y condicionamiento sexual. Debido al contexto actual de aceptacin generalizada, y casi forzosa, de la homosexualidad, otras personas deciden equivocadamente que su orientacin sexual es de tipo homosexual despus de experimentar varios fracasos con parejas heterosexuales en vez de examinar, con la ayuda competente, cul es la naturaleza real de sus fracasos. HOMOSEXUALIDAD Y SALUD Existe la idea generalizada de que entre una persona con actividad homosexual y otra que no la tiene no hay grandes diferencias, exceptuando su orientacin sexual. En realidad, las personas con comportamiento homosexual presentan, de hecho, ms problemas de salud especficos a su condicin y/o estilo de vida. En un estudio que se publicaba en 1997 se objetivaba que los colectivos de hombres con actividad homosexual presentaban una esperanza de vida parecida a la existente en 1871, fundamentalmente debido a la epidemia de SIDA. En diversos estudios recientes se encuentran mayores intentos de suicidio o ideas de suicidio, mayores incidencias de depresin, neurosis, desrdenes de la conducta y consumo de drogas legales o ilegales que en la poblacin heterosexual. Estos resultados se confirman tanto en hombres como en mujeres con actividad homosexual, y tambin en pases donde no existe una presin social contra estas personas, de tal manera que no parece convincente el argumento de que dichos problemas son solamente resultado del rechazo social que pudieran sufrir. La realidad parece ms compleja. Cfr. Schlatter J, Irala J, Escamilla I, Psicopatologa asociada a la homosexualidad, Revista Medicina Universidad de Navarra 2005, 3:69-79. Por ejemplo, se describen varias posibles causas de estos sndromes depresivos en personas con sentimientos homosexuales en la literatura cientfica. Algunas personas no se sienten cmodas al observar la naturaleza compulsiva y promiscua de su sexualidad; otras sufren al observar la dificultad que tienen para relacionarse adecuadamente con el sexo opuesto y al constatar que la posibilidad de tener una familia propia es lejana. Esto se describe como una prdida psicolgica que nunca ser posible compensar del todo, a pesar de los intentos que hay actualmente para favorecer el matrimonio, la adopcin y los derechos de herencia entre personas con actividad homosexual. Por ltimo se describe, con mayor frecuencia cada vez, el problema de identidad, aislamiento y prdida de relaciones sociales, incluso dentro de sus propios entornos, que estn experimentando muchas personas con actividad homosexual al llegar a ciertas edades donde ya no cuentan con la fuerza y atractivo de su juventud. En este sentido, hay cierta preocupacin de algunas autoridades de Salud Pblica porque en estos grupos crece, adems, el nmero de consumidores de drogas como el speed. Esta droga es devastadora porque produce una desinhibicin del consumidor que le hace vulnerable a tener un gran nmero de relaciones sexuales. As, no se cohben ante el sexo con personas annimas buscadas incluso en Internet, sin preocuparse de que estn o no infectados por el virus del sida y sin ni siquiera evitar conductas sexuales arriesgadas, desaconsejadas incluso por algunos grupos de autoayuda de gays y lesbianas y desde las autoridades sanitarias (Specter, 2005; Wong, 2005). Este proceso de abandono a la sexualidad annima puede ser una de las consecuencias previsibles de haber dado a un tipo determinado de sexualidad un papel excesivamente central en sus vidas. Los especialistas en la terapia de la homosexualidad dicen que, en las personas con sentimiento o actividad homosexual que buscan ayuda, suele haber una causa objetivable (por ejemplo, una de las razones descritas en la figura anterior), y suelen coexistir problemas como trastornos de la personalidad y pensamientos con rasgos de tipo obsesivo compulsivo, rasgos neurticos con tendencia a la autocompasin y de dominio difcil, porque los elementos causantes le son inconscientes. Todos estos rasgos les pueden afectar dolorosamente, porque son conscientes de tenerlos. Adems, se encuentra una mayor incidencia de trastornos del comportamiento alimentario, de hipersexualidad, y ms violencia domstica que entre heterosexuales (Owen, 2004). Por todo lo anterior, no se puede afirmar que la actividad homosexual constituye un estilo de vida saludable o indiferente para la salud. Se puede decir, por el contrario, que se acompaa de sufrimiento personal de muchos individuos con orientacin y actividad homosexual y de sus seres queridos, por cuestiones relacionadas con la salud. A algunas personas les pueden resultar sorprendentes los datos epidemiolgicos que se acaban de describir. Las experiencias personales con gentes cercanas que podamos conocer, y que aparentemente no presentan los problemas que hemos descrito, no deberan acabar enmascarando la verdad. La realidad de los hechos se comprueba en estudios de poblaciones enteras que tienen en cuenta lo que ocurre en la biografa de muchas personas tras un seguimiento prolongado en el tiempo, y no en experiencias personales que suelen ser ms parciales y pueden desfigurar la realidad. La epidemiologa es la ciencia cuyo objeto es estudiar las cuestiones relacionadas con la salud de las poblaciones, utilizando diversos mtodos y diseos de manera que se puede llegar a conclusiones lo ms correctas posibles. El estudio objetivo de poblaciones humanas es complejo, y no es infrecuente que algunas investigaciones lleguen incluso a conclusiones contradictorias o no definitivas al examinar una misma cuestin. En este caso, se valoran criterios metodolgicos de calidad, como el tamao de la muestra, la adecuacin del anlisis estadstico, la representatividad de las muestras estudiadas, la presencia o no de sesgos en los cuestionarios empleados o en los resultados, etc., antes de aceptar una conclusin determinada. Por el contrario, nuestra experiencia personal siempre tiende a ser parcial. SE PUEDE MODIFICAR LA HOMOSEXUALIDAD? Los expertos sealan, en primer lugar, que la homosexualidad no es una orientacin irremediable. Sin embargo, tambin afirman que no sera realista pensar que las personas con relaciones sexuales de tipo homosexual pueden llegar a la modificacin total de su orientacin sexual en poco tiempo y sin la ayuda de alguien, aunque est comprobado que muchos pueden mejorar su estabilidad emocional, incluyendo los aspectos sexuales, con la adecuada motivacin y ayuda. La terapia en personas con actividad homosexual que estn motivadas para el cambio consigue, segn algunos expertos, una modificacin completa de su orientacin homosexual en aproximadamente el 30%. No me estoy refiriendo en este caso a una simple orientacin de tipo homosexual sin actividad sexual. En el caso de tratarse, por ejemplo, de personas con una simple duda sobre su orientacin sexual, y de que no se hayan producido relaciones sexuales homosexuales, es ms sencillo ayudarles. Evidentemente, una persona con sentimientos homosexuales puede sentirse bien con su orientacin sexual y no desear que nadie le ayude a modificarla. Sin embargo, es un hecho que cada vez ms estas personas quieren reencontrarse con su heterosexualidad y piden ayuda a cientficos y especialistas en este tipo de terapias. No debera sorprender a nadie que tal ayuda se plantee como una opcin respetable. Los logros de los especialistas se estn presentando, hoy en da, en congresos mdicos. Prueba de su xito es que hay muchas asociaciones de ex-homosexuales que cuentan sus experiencias biogrficas y las dificultades y coacciones que han sufrido a veces desde algunos movimientos de gays y lesbianas por querer ejercer este derecho. Reivindican el derecho a ser tratados, frente a quienes niegan esta posibilidad, y sus interesantes y reveladores testimonios estn disponibles en Internet (http://www.peoplecanchange.com). Hay muchos cientficos que ven evidencias abrumadoras para clasificar la homosexualidad como un desarrollo alterado de la identidad sexual y que ofrecen ayuda a los homosexuales que as lo desean. Son mdicos y terapeutas, y no debe sorprender su disponibilidad en este sentido. Parece crucial evitar la dictadura del pensamiento nico y permitir que los cientficos que as opinan no tengan que esconder los resultados de sus investigaciones en el armario. En Estados Unidos hay diferentes asociaciones que se dedican al tratamiento y apoyo de personas con actividad homosexual, como Homosexuales annimos, Exodus, Courage o grupos profesionales como el NARTH (siglas de una asociacin nacional estadounidense para la investigacin y la terapia de la homosexualidad) que agrupa a terapeutas del mundo entero especializados en el tema. Expertos como Spitzer, que fue uno de los psiquiatras responsables de que finalmente no se clasificara a la homosexualidad en el manual diagnstico de enfermedades publicado en 1980, se han dado cuenta de sus equivocaciones y son hoy expertos en la terapia de personas con sentimientos homosexuales; algunos trabajan en NARTH. El Dr. Spitzer public en 2003 el resultado de su investigacin, donde demostraba los siguientes hechos con bastante contundencia (Spitzer, 2003): la modificacin completa de la orientacin homosexual hacia una orientacin heterosexual es posible. el 85% de los hombres y el 70% de las mujeres del estudio que haban solicitado la ayuda de especialistas referan una insatisfaccin emocional con el estilo de vida homosexual. aunque algunos no consiguieran modificar completamente su orientacin sexual, referan mucha satisfaccin con los cambios parciales logrados hacia la heterosexualidad. no se encontr ninguna evidencia de que la terapia de reorientacin pudiera ser perjudicial para estas personas. Por el contrario, los gays y las lesbianas atendidos afirmaban haber recibido muchos beneficios ms all del cambio de orientacin sexual. Spitzer acababa afirmando que no parece lgico, ni est justificado por los datos cientficos, que organismos como la Asociacin Americana de Psiquiatras desaconsejen estas terapias inofensivas, a quienes libremente quieren probarlas, mientras que s recomienden abierta y extensamente las terapias afirmativas para ayudar a personas con orientacin homosexual a asumir su homosexualidad. Las personas con sentimientos homosexuales que buscan ayuda tambin suelen aducir que lo hacen por los motivos siguientes: presin social, deseo de tener una familia propia, malas experiencias por la inestabilidad de las relaciones homosexuales, y rechazo personal ante el estilo de vida homosexual. Por ltimo, no parece lgico argumentar a favor de la normalidad de la homosexualidad basndose en que el xito de estas terapias es ms o menos modesto. Tampoco son siempre exitosos otros muchos tratamientos que se utilizan en Medicina para muchas enfermedades o alteraciones y esto no nos lleva a cuestionar si el paciente est verdaderamente mal o no. Esto debera, en cualquier caso, animar a especialistas y terapeutas a seguir trabajando en este campo para mejorar tanto la comprensin de la homosexualidad como los conocimientos para evitarla y para ayudar a quienes lo soliciten. II La homosexualidad en el debate pblico UNA CAMPAA BIEN PREPARADA En la actualidad se puede afirmar que prcticamente no existe un debate sereno y cientfico sobre la homosexualidad, ya que se est arraigando la idea de que es una orientacin tan normal como la heterosexualidad. Realmente ha calado en la sociedad el eslogan de los movimientos de gays y lesbianas de la dcada de 1970: hay alguien a quien quieres que es homosexual. Se ha conseguido llevar el debate al terreno emocional y afectivo de tal manera, que se confunden sentimientos buenos de compasin o de cercana y amor por las personas con tendencias homosexuales, con la pertinencia y obligatoriedad de aceptar su actividad homosexual como algo natural y normal. Hoy lo comn es aceptar que la homosexualidad es, o bien una eleccin absolutamente banal y comparable a los diferentes gustos que tenemos los seres humanos cuando elegimos un color o un estilo determinado, o bien una cuestin predestinada por la gentica y que, por lo tanto, escapa totalmente a nuestra libertad de eleccin. Para entender las razones por las cuales hemos llegado a este terreno emocional, que difcilmente puede ayudar a resolver un problema cientfico como el de dilucidar la naturaleza y origen de la homosexualidad, es preciso remontarnos a los aos setenta. En un documento extenso llamado Vendiendo la homosexualidad a Amrica (Selling homosexuality to America), se detallan los pormenores de la campaa iniciada por los grupos de presin de gays y lesbianas en aquellos aos. Es importante detenernos en algunos de sus aspectos para comprender la situacin actual. En los aos setenta, los activistas homosexuales contrataron a los mejores especialistas de marketing de la Universidad de Harvard para que les disearan un programa de relaciones pblicas cuidadosamente calculado y donde la ciencia, la verdad tienen poco inters; es una cuestin de poder, citando sus propias palabras. Se pone en funcionamiento, entonces, la aplicacin de las cuatro p del marketing para vender la idea de la normalidad de la homosexualidad: product (conceptualizar bien el producto o, en este caso, la idea que se desea vender), price (centrndose en el precio de exaccin; el precio que se paga si no se consume o si no se est de acuerdo con la idea en venta), promotion (mecanismos que se utilizarn para promocionar la idea al pblico) y finalmente place (lugar o clientes que sern objeto de la campaa), significando que no es necesario convencer a todo el mundo sobre el producto o la idea en venta, a condicin de que se escojan bien ciertos destinatarios de la publicidad. Las cuatro p se basan, como veremos a continuacin, en tcnicas de persuasin de masas que, a juzgar por sus resultados, han sido y siguen siendo muy eficaces. Las tcticas descritas en este documento se confirman incluso en otros textos que podemos encontrar en revistas de homosexualismo poltico. Por ejemplo, en la revista llamada Christopher Street, de diciembre de 1984, dos dirigentes del movimiento gay (Marshall K. Kirk y Erastes Pill) publicaron un artculo titulado Waging peace: a gay battle plan to persuade straight America (Comenzando la paz: un plan de batalla gay para persuadir a la Amrica heterosexual). Exponen lo que, segn ellos, constituyen los principios bsicos para persuadir a los heterosexuales: En primer lugar, insensibilizar y normalizar para que perciban la homosexualidad con indiferencia porque casi cualquier comportamiento empieza a parecer normal si se satura al pblico... se entumece la sensibilidad especial hacia la homosexualidad habiendo mucha gente que hable mucho sobre el tema en trminos neutrales o favorables; en segundo lugar, insistir en que los gays son vctimas y, en tercer lugar, satanizar a los defensores de la familia. Este plan habla por s mismo, no habra que ser ingenuos. A continuacin voy a describir esta campaa de las 4 p del marketing con algo ms de detalle y, cuando sea pertinente, dar ejemplos de su aplicacin tambin en Espaa. PRODUCTO: Para vender bien su producto (en este caso la idea de la normalidad del comportamiento y estilo de vida homosexual), los grupos de presin de gays y lesbianas se han concentrado fundamentalmente en tres aspectos: En primer lugar, se han mezclado medias verdades con eslganes. En muchos foros se han arrojado frases del tipo hay alguien a quien quieres que es homosexual, somos iguales a vosotros excepto en la orientacin sexual o llevamos vidas tan productivas como vosotros. Se trata, en definitiva, de llevar a la gente al terreno de los sentimientos. Como hemos podido comprobar al describir las diferencias de salud entre personas con sexualidad heterosexual y las que tienen relaciones homosexuales, no se puede afirmar que solamente se diferencien en su orientacin sexual. Por otra parte, los ejemplos de personas con problemas de salud que llevan vidas productivas son tan numerosos que parece obvio que esto no sea en s una prueba de la inexistencia de dichos problemas. Que una persona diabtica sea muy activa en su trabajo no significa que no tenga una diabetes. Otra idea lanzada, y an prevalente hoy en nuestros medios de comunicacin, es la de que cualquiera puede infectarse de SIDA. Evidentemente, la frase contiene un fondo verdadero pero, dicho as, conduce ms bien a la confusin y, en la prctica, no es una informacin til para la poblacin. Es como si dijramos que a cualquiera le puede caer encima un rayo una noche de tormenta sin por ello especificar que el riesgo es mucho mayor si uno se sita a la intemperie en lugar de quedarse en casa durante la tormenta. Con el SIDA ocurre algo similar. Es verdad que en teora cualquiera puede contagiarse, pero en la prctica es necesario hablar de estilos de vida arriesgados para que la poblacin pueda tomar decisiones libres con conocimiento de causa. Sabemos que ms del 90% de infecciones por el virus del SIDA se deben a estilos de vida arriesgados, como la heterosexualidad promiscua, el uso de drogas por va inyectada y las actividades homosexuales. Se debera informar al pblico de que estos estilos de vida se asocian con un alto riesgo de contagio, mientras que las otras vas de contagio (por ejemplo, una transfusin de sangre incorrectamente controlada) son muy bajas. En el caso que nos ocupa de las personas con actividad homosexual, los estudios epidemiolgicos confirman su tendencia a presentar una alta promiscuidad: al inicio de la epidemia del SIDA, los primeros estudios confirmaban que los infectados que tuvieron relaciones homosexuales haban tenido una mediana de 61 parejas sexuales distintas en el ao anterior. En estudios ms recientes, la tendencia a la promiscuidad se confirma: en un estudio multicntrico realizado teniendo en cuenta a personas con actividad homosexual de 6 ciudades norteamericanas, el 60% haban tenido ms de 6 parejas en los ltimos 6 meses; el 42% ms de 10 parejas. Finalmente, en grupos de homosexuales de Amsterdam, que se describen a s mismos como parejas estables, la duracin media de sus relaciones de pareja es de un ao y medio. Es importante no perder la objetividad en el caso de que personas con sentimientos homosexuales que nos rodean puedan no ajustarse a lo que se acaba de describir. sobre la promiscuidad. Esta realidad se confirma en los estudios de poblaciones con relaciones homosexuales, y no a travs de nuestra experiencia ms prxima y parcial. 2. En segundo lugar, se ha utilizado la imagen de vctimas continuas de circunstancias discriminatorias. Ciertamente las personas con orientacin homosexual han sido en el pasado, y son todava a veces vctimas de abusos intolerables por parte de algunos sectores de la poblacin. Sin embargo, no es menos cierto que algunos han instrumentalizado estos hechos lamentables para, en nombre de los derechos humanos, forzar la aceptacin general de la normalidad de su actividad homosexual. Tambin se ha pretendido con esto modificar leyes que en realidad nada tienen que ver con los derechos humanos como, por ejemplo, la equiparacin de sus uniones con el matrimonio o la legislacin de la adopcin de nios. 3. Finalmente, han trabajado con cuidado para cambiar definiciones oficiales a fin de que lo anormal se convierta en normal. El cambio de definiciones se lleva a cabo siguiendo varias estrategias que describimos a continuacin: La primera consiste en argumentar que los homosexuales son muchos (se hablaba entonces de un 10% de la poblacin) basndose en un estudio de Kinsey realizado en el ao 1948. A pesar de que dicho estudio siga citndose hoy, los expertos en metodologa de investigacin no tienen muchas dudas a la hora de valorarlo como un estudio sesgado en cuanto a sus contenidos sobre sexualidad humana. Se realiz, entre otros, recabando la opinin de hombres encarcelados, muchos de los cuales lo estaban por cometer delitos sexuales, y recogieron opiniones de voluntarios universitarios, con lo que no puede considerarse como un estudio representativo de la poblacin general para llegar a conclusiones generales sobre la sexualidad humana. Mientras se anunciaba la ley que cambiara la definicin secular de matrimonio en Espaa, la agencia de noticias EFE y otros medios de comunicacin se hicieron eco, a finales de 2004, de declaraciones de colectivos de gays y lesbianas y de miembros del gobierno espaol que aseguraban que el 10% de la poblacin espaola es homosexual, coincidiendo con las estimaciones de este mismo estudio Kinsey que acabo de describir. Evidentemente, esta cifra no se sostiene a la luz de los datos del Instituto Nacional de Estadstica (INE). En la encuesta sobre salud sexual de 2004 del INE se deduce que, como mucho, un 3% de la poblacin espaola de 18 a 49 aos declara haber mantenido relaciones homosexuales alguna vez, y ni siquiera sera metodolgicamente correcto deducir que dichas personas tienen una orientacin sexual de tipo homosexual (habra que descontar, por ejemplo, a los heterosexuales que simplemente han experimentado alguna vez con este tipo de actividad sexual). Probablemente, la proporcin real de personas con orientacin y actividad sexual de tipo homosexual en Espaa se site ms bien en torno al 1-1,5% de la poblacin total. Se ha intentado tambin presentar la homosexualidad como algo natural. Pero qu se entiende por natural? Si por natural se entiende lo frecuente, recordemos que la frecuencia de un fenmeno no habla necesariamente a favor de su normalidad. Por ejemplo, hay fenmenos como las caries dentales que son frecuentes e incluso casi universales sin que ello signifique que no debamos preocuparnos por ello. Otros opinan que lo natural es lo frecuente en animales, pero la orientacin homosexual no existe en los animales. Desde el punto de vista biolgico se asocian algunas cpulas espordicas entre animales del mismo sexo a causas que son externas a lo propio de la especie, y, en cualquier caso, no es comparable a la homosexualidad entre dos personas. Por ejemplo, puede ocurrir al encontrarse especies salvajes en cautiverio como manifestaciones de dominio o agresividad. Si se piensa que lo natural es lo elegido por uno libremente, entonces basta recordar que existen muchos estilos de vida libremente adoptados como el tabaquismo o el sedentarismo que son claramente perjudiciales para la salud. Para quienes piensan que lo natural es lo propio de los seres humanos, es preciso no perder de vista que lo propio del ser humano es el libre control de la razn sobre las tendencias. Adems, es evidente que cada rgano tiene su funcin especfica y natural. El mal uso de los rganos acaba invariablemente asocindose a problemas clnicos especficos que precisan una atencin mdica. Por ejemplo, con respecto a ciertas actividades homosexuales debemos recordar lo obvio: la va rectal no est ni hecha ni preparada para el acto sexual, no existen glndulas de lubrificacin, la mucosa anal es ms sensible y frgil que la vaginal y no existen msculos que se relajen, sin daarse, para permitir la penetracin. Por ltimo, hay quienes hablan de lo natural pensando que la homosexualidad pudiera ser innata. Ya hemos afirmado anteriormente que no hay ninguna evidencia cientfica que avale la teora gentica de la homosexualidad. En cualquier caso, aunque fuese innato, que no lo es, no sera equivalente a ausencia de enfermedad o problema (pinsese, por ejemplo, en las enfermedades hereditarias). En el caso de la homosexualidad, aunque no se escoja siempre una orientacin homoertica inicial -me refiero por ejemplo a la orientacin homosexual resultante de vivencias involuntarias como haber sufrido abusos o haber tenido una relacin afectiva perjudicial con los padres- s se elige adoptar un estilo de vida homosexual. Quiz el acontecimiento ms crucial de todos para normalizar la actividad homosexual ha sido la eliminacin de la homosexualidad de sucesivas versiones del manual estadstico de diagnsticos mentales (el llamado: Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, o DSM), por la Asociacin Americana de Psiquiatras (APA), y su clasificacin como una orientacin sexual normal a partir de la versin DSM-III de 1980. La trascendencia de este acontecimiento se intuye al observar que no existe hoy ningn debate sobre homosexualidad donde no se utilice este dato del cambio de la nomenclatura. Quienes defienden que la homosexualidad es una opcin normal se acuerdan siempre de dejar claro a su interlocutor, de manera contundente y desde el principio del debate, que ni la APA ni la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) consideran ya la homosexualidad como una enfermedad. Se escriben con cierta frecuencia cartas en peridicos recordando este hecho y el mensaje ha penetrado muy bien en la poblacin, hasta el punto de que es prcticamente imposible encontrar a alguien que no se haya enterado de esta cuestin. De hecho, muchos de los supuestos sobre la homosexualidad e incluso algunas de sus reivindicaciones perderan fuerza y sentido ante la poblacin general si se corrigiese la aceptacin de la normalidad de la homosexualidad, y esto explica la virulencia con la cual siempre se responde a cualquiera que saque este tema a debate. Efectivamente, el estudio de cmo sucedieron estos acontecimientos es revelador. En los aos setenta se inici en Estados Unidos una ofensiva importante de algunos grupos de presin de gays y lesbianas. Irrumpan en congresos de la APA, retiraban paneles cientficos sobre el tratamiento de personas con sentimientos homosexuales y lanzaban acusaciones de crueldad y falta de humanidad con amenazas personales a psiquiatras prominentes. Este movimiento provoc la formacin de un panel de expertos (Task Force) dirigido por el Dr. Socarides, especialista en trastornos sexuales. A los dos aos de constituirse, concluyeron que la homosexualidad deba considerarse como un trastorno del desarrollo psicosexual. Dicho documento acab archivndolo el consejo ejecutivo de la APA, para evitar ramificaciones polticas, y en 1972 se constituy otro panel de expertos dirigido por el Dr. Spitzer, sin tanta experiencia previa en trastornos sexuales, que apoy las solicitudes a favor de un referndum en la APA para zanjar el tema. Se organiz entonces una votacin en el seno de la APA, con unos 30.000 miembros en esa poca, y en medio de presiones internas importantes por parte de algunos activistas homosexuales, que incluso financiaron cartas pidiendo el voto favorable a sus tesis pero sin desvelar que ellos financiaban la propaganda. En la votacin participaron solamente el 25% de los miembros de la APA y el resultado fue que aproximadamente un 60% estaba a favor de eliminar la homosexualidad del manual diagnstico, y as se decidi finalmente. Sin embargo, en 1977 se realiz una encuesta aleatoria a 10.000 miembros de la APA, y result que el 69% afirmaba que la homosexualidad suele ser ms bien una adaptacin patolgica que una variacin normal. Se acab concluyendo que los resultados del estudio anterior fueron fruto de consideraciones polticas y sociales ms que cientficas, pero ya era demasiado tarde. En 1994, los mismos grupos de presin intentaron declarar no tico el tratamiento de personas con orientacin homosexual incluso aunque estos lo pidieran voluntariamente. Sin embargo, ante la amenaza de la APA de reabrir el debate sobre la definicin de la homosexualidad, abandonaron afortunadamente esta nueva lnea de presin. Estos hechos son graves porque probablemente no exista otro ejemplo en la medicina, donde se decida sobre la pertinencia o no de la clasificacin de un fenmeno como enfermedad, por votacin simple y sin criterios cientficos claramente comprobables. Cualquiera puede fcilmente imaginarse las consecuencias devastadoras que tendra, para las personas obesas, una decisin por votacin negando que la obesidad sea un problema. Con una decisin as, los obesos dejaran, por ejemplo, de poder buscar ayuda profesional en nuestro sistema sanitario. En la actualidad, los argumentos de quienes siguen queriendo prohibir la terapia de reorientacin son principalmente tres: en primer lugar, afirman que la homosexualidad no se considera ya como una enfermedad; en segundo lugar, opinan que quienes solicitan esta ayuda tienen, en realidad, una homofobia interiorizada (endgena) y, en tercer lugar, que la orientacin sexual es inmutable. Sin embargo, los terapeutas que defienden que dicha ayuda debe estar disponible para quienes la soliciten afirman que hay que respetar la autonoma y las decisiones personales; que se debe respetar tambin la valoracin que algunos hacen de las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, desde la perspectiva de sus creencias religiosas y morales; finalmente, porque la evidencia cientfica actual muestra que los servicios de ayuda para modificar los pensamientos, comportamientos y sentimientos homosexuales pueden ser exitosos. Respecto al acontecimiento del cambio de definiciones del manual DSM-III y sucesivas versiones, no cabe la menor duda de que ha acabado teniendo una profunda influencia en la psiquiatra americana y tambin en la mundial, porque se ha traducido a las principales lenguas convirtindose en el manual de referencia y uso internacional. No hay que olvidar que existan muchas crticas a causa de la poca fiabilidad y falta de consistencia de algunos diagnsticos psiquitricos, antes de este esfuerzo por clasificar los problemas relacionados con la salud mental. El DSM era un intento de demostrar que las enfermedades psiquitricas podan ser objetivamente diagnosticadas como las otras ramas de la medicina. Evidentemente, la primera condicin para garantizar la credibilidad cientfica del manual, era que permaneciera ajeno a las presiones no cientficas. Hay quienes apelan al hecho de que la mayora de psiquiatras y organismos oficiales de psiquiatra apoyan lo establecido en los manuales DSM, para defender las decisiones tomadas respecto a la homosexualidad. Sin embargo, habra que tener en cuenta que la ciencia no es un campo en el que la verdad se alcance por votacin democrtica, sino que ms bien es la verdad de lo descubierto por un cientfico aislado o un grupo la que suscita la adhesin de los dems cientficos para finalmente obtener el consenso general. Lo importante entonces es que las mayoras se basen en descubrimientos concretos y verdaderos para que sean cientficas. Hay que buscar y discutir en qu descubrimientos concretos se basaron las votaciones de la APA para tomar una decisin tan importante sobre la homosexualidad. Algunos afirman que no existe la verdad porque todo es relativo, y lo aplican al terreno de la homosexualidad para argumentar que cada cual debe poder opinar como quiere al respecto. Sin embargo, es una postura paradjicamente poco democrtica porque niega que sea ni siquiera til debatir las diferencias, y tambin niega que alguien pueda defender una idea concreta como ms vlida que otra. Se ha utilizado, por estas razones, el trmino de dictadura del relativismo para describir este pensamiento que est en boga en nuestros das. De hecho, si no existiese la verdad, no tendra sentido el trabajo cientfico que consiste precisamente en buscarla y encontrarla. Evidentemente, es tambin cierto que el cientfico nunca agota toda la realidad y que siempre es posible rectificar y mejorar el conocimiento que, de momento, tiene de esa verdad concreta que persigue. Por otra parte, una misma verdad puede contemplarse desde diversos puntos de vista, pero no deja de seguir siendo la misma verdad. Teniendo en cuenta lo anterior, es preciso seguir confiando en los cientficos, en los psiquiatras, para que sigan intentando comprender mejor la homosexualidad y sus determinantes. No deberamos contentarnos con los criterios de mayoras ms o menos importantes sin fijarnos en qu descubrimientos concretos sobre la homosexualidad basan su consenso. En cualquier caso, deberan seguir estudindose y debatindose en foros cientficos para publicarse posteriormente en revistas tambin cientficas. La popularidad, per se, de un manual o instrumento de trabajo no constituye una validacin intrnseca de su autoridad cientfica. Es llamativo, por ejemplo, como hemos ya dicho, que el Dr. Spitzer, uno de los psiquiatras responsables de la redaccin de las versiones iniciales de los DSM, se encuentre hoy integrado en la asociacin NARTH, que se dedica a la investigacin y terapia de la homosexualidad. Otros psiquiatras disienten sobre si la evolucin del DSM ha seguido siempre unos criterios estrictamente cientficos y, tambin, sobre si muchos de los parmetros de diagnstico que contiene se pueden considerar vlidos cientficamente. El Dr. Melvin Sabshin dio en 1989 una conferencia en la reunin anual de la Asociacin Americana de Psiquiatra, con el ttulo Puntos de cambio en la Psiquiatra del siglo XX. Sealaba que el DSM estaba sometido a la manipulacin social por parte de algunos que tenan otros intereses. No tena la menor duda de que el DSM-III haba sido influenciado por fuerzas ajenas a la psiquiatra (Sabshin, 1990). El Dr. Goerge E. Vaillant (profesor de psiquiatra en la Darmouth Medical School) opinaba que el DSM-III representa una atrevida serie de elecciones basadas en suposiciones, preferencias, prejuicios y esperanzas. Algunas de estas elecciones son indudablemente correctas, pero pocas se basan en hechos o en la verdad. Lo menos que podemos decir, conociendo todos los datos disponibles sobre esta cuestin, es que hay suficientes dudas al respecto como para que sea deseable seguir, y en algunos pases reabrir, un debate cientfico sobre la homosexualidad, pero teniendo ms en cuenta los datos palpables y en menor medida las opiniones o corrientes de pensamiento ms o menos mayoritarios que no se apoyen en datos concretos. Toda la larga trayectoria que condujo a la eliminacin de la homosexualidad del manual diagnstico de psiquiatra se explica con mucho detalle en un libro publicado por el profesor de estudios polticos Ronald Bayer y titulado La homosexualidad y la psiquiatra americana (Bayer, 1987). PRECIO: La segunda p de esta campaa de propaganda es la del precio y, ms concretamente, la del precio que deben pagar quienes no aceptan la idea de la normalidad de la homosexualidad. Se trata de llevar el debate al terreno puramente emocional, para que la cuestin no pueda depender de hechos comprobables, y para que las decisiones al respecto no sean racionales. A cualquier persona que no opine como los activistas homosexuales se les llama homfobos, reaccionarios, ignorantes o intolerantes. La facilidad con la cual se vierten estas acusaciones contrasta claramente con lo difcil que puede resultar defenderse de ellas en situaciones como por ejemplo un debate televisivo. Como muestra, podemos recordar que el ilustre poltico socialista francs Lionel Jospin ha sido etiquetado de homfobo, por no estar de acuerdo con el cambio de la definicin secular de matrimonio. Las personas as insultadas no pertenecen necesariamente a sectores conservadores; son personas como el socialista Jospin que, sin ms, no opinan como los colectivos de gays y lesbianas. Yo mismo he sido vctima de este etiquetado ya que mi nombre aparece en una pgina web de gays y lesbianas como ejemplo de persona que escribe cosas con contenidos claramente homfobos. Sin embargo, la prueba de que lo que cuenta es desprestigiar a alguien sin ser necesariamente veraz, es que cuelgan en la misma web, como prueba de mi supuesta homofobia, un texto que ni siquiera habla de la homosexualidad. Hemos asistido a un ejemplo de linchamiento pblico y algo sectario sin precedentes recientemente en Espaa. La Federacin Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGT) ha lanzado graves insultos contra el profesor Aquilino Polaino de la Universidad San Pablo, CEU a raz de su comparecencia como experto de estas cuestiones en el Senado. Se le ha calificado de catedrtico de homofobia. Varios medios de comunicacin se han hecho ampliamente eco de estos insultos y han aadido ms lea al fuego con algunas tergiversaciones adicionales y sin aludir ni aportar ningn dato cientfico que tuviera el mismo peso que los presentados por el Catedrtico de Psicopatologa. Cualquiera puede leer personalmente el informe de este experto y los debates posteriores que se produjeron en el Senado porque estn a disposicin pblica. Quedar, con toda probabilidad, sorprendido por la falta de conexin que hay entre la transcripcin de los hechos en la sesin del Senado del 20 de Junio de 2005 y lo publicado en la prensa al respecto, en esos das (ver la transcripcin de las sesiones del Senado en: http//www.senado.es/buscador/). Por ejemplo, la afirmacin siguiente del profesor Polaino en la sesin del Senado: ... (de) los 160 hombres y mujeres de conducta homosexual que han solicitado mi ayuda humanitaria como terapeuta (...) muchos de ellos y de ellas describen y perciben al padre durante la infancia como un padre hostil, distante, violento o alcohlico. Se ha convertido en la siguiente cita en muchos medios de comunicacin: El experto del PP afirma que los gays son hijos de padres hostiles y alcohlicos. El profesor Polaino no hizo ms que transmitir a los senadores su experiencia personal como terapeuta y los contenidos de muchos trabajos que se han publicado sobre la homosexualidad en la literatura cientfica. Pero debe haber muchos interesados en que la poblacin no se informe adecuadamente de todos estos trabajos internacionales. Es posible que alguien pueda discrepar en matices o en la manera de presentar algn aspecto concreto del tema. Sin embargo, no deberamos apartarnos de lo esencial de este debate, de los datos que realmente hay publicados sobre la homosexualidad. De la misma manera que sera injusto negar que hay personas que ejercen violencia contra las personas con sentimientos homosexuales, porque son los colectivos de gays y lesbianas quienes ms denuncian estos hechos; tampoco es pertinente aducir ala pertenencia a una asociacin o partido poltico, las creencias religiosas si las hubiera, la universidad de origen o cualquier etiqueta que se quiera poner a una persona para desacreditarla como cientfico, en vez de discrepar aportando datos contrarios para su debate. Este ambiente de insultos tiende a inhibir las declaraciones contrarias a las de estos colectivos, y se produce en las personas as cohibidas el fenmeno de la disonancia cognitiva, mediante la cual, si uno no acta u opina pblicamente como piensa, acaba pensando como acta. En este caso, se acaba aceptando la idea de que la homosexualidad es normal. La idea es poner a alguien la etiqueta adecuada para desprestigiarle de entrada. No olvidemos que el colectivo de homosexuales suele tener un alto poder adquisitivo, y la fuerza de su boicot o propaganda negativa es tan eficaz que algunos describen que empresas como American Express, Levi-Straus, lamo, General Motors o American Airlines, por citar algunas, han hecho campaas de publicidad teniendo en cuenta la opinin de este llamado mercado rosa. La fuerza de la opinin inexperta de la poblacin general es tal, que en la actualidad es extremadamente difcil estudiar cientficamente la homosexualidad sin ser condenado por ello. PROMOCIN: La tercera p, consiste en elegir bien el tipo de promocin que se va a realizar, y se han preparado campaas para conseguir el control de los medios de comunicacin, para presentar informaciones distorsionadas en medios de prestigio y desde luego, siempre con la intencin de esconder el objetivo real de la campaa, segn palabras de sus organizadores. Si se consigue publicar una media verdad en un medio de comunicacin prestigioso, la noticia se convierte en verdad absoluta. Existen numerosos ejemplos de la promocin de una idea concreta sobre la homosexualidad. Jonathan Demme, director de la pelcula El silencio de los corderos, fue duramente criticado por los colectivos de gays y lesbianas porque esta pelcula presentaba a un psicpata asesino con una orientacin homosexual. Se acepta con bastante naturalidad en algunos medios que Demme realiz la pelcula Filadelfia para compensar y defenderse de dichas crticas gracias a la imagen claramente pro-gay de esta pelcula. La imagen de la homosexualidad intenta cuidarse con personajes siempre simpticos, comprensivos aunque incomprendidos, e inteligentes, como se puede observar en series de televisin como Los Serrano, Aqu no hay quien viva u Hospital central. Se da la publicidad oportuna a la salida del armario de personas de sectores clave, normalmente tachados de conservadores (sacerdotes, guardias civiles) o de ciertos polticos como, por ejemplo, el caso de una ministra britnica que declaraba oficialmente su homosexualidad. Algunos medios de comunicacin son especialmente proclives a transmitir declaraciones de cristianos socialistas o asociaciones de gays cristianos, aunque no haran el mismo esfuerzo para difundir opiniones favorables sobre otras asociaciones como las de familias numerosas o las de padres y madres de familia. Finalmente, ha habido tambin una cierta tendencia a hacer publicidad de la supuesta homosexualidad de figuras histricas o celebridades, pero una vez que han fallecido y por tanto no pueden responder a las afirmaciones que se han hecho sobre ellas en pblico. PUBLICO: Finalmente, la cuarta p consiste en escoger cuidadosamente el pblico objeto de la propaganda. No es imprescindible convencer enseguida a toda la poblacin. As, se escogen dianas concretas para las campaas: los medios de comunicacin (bombardeo meditico); gobiernos (a travs de personas de gobiernos que declaran su homosexualidad o promulgando leyes concretas favoreciendo a personas con actividad homosexual en nombre de los derechos humanos); educadores en escuelas y universidades; los llamados liberales y finalmente religiones poco fervientes. Esta consigna es tan importante que se acompaa del ataque constante a religiones que no son poco fervientes, como la catlica, que mantiene una opinin firme sobre esta cuestin. Es prcticamente imposible ver una manifestacin pro-gay, en estos tiempos de gran tolerancia, donde no se parodie groseramente, y de manera insultante, a una religiosa o a un sacerdote. Como ejemplo para ilustrar este comentario, podemos referirnos a las imgenes de la manifestacin del da del orgullo gay de julio de 2005 que han aparecido en la prensa y que cualquiera puede seguramente ver, consultando en los archivos de los diarios en Internet; hablan por s mismas. No se suele atacar directa y personalmente al catlico, se- dirigen ms bien los insultos contra la jerarqua de su Iglesia, con el claro efecto de ridiculizar, indirectamente, a cualquier catlico que sintonice con los pastores de su Iglesia o que afirme pblicamente que est de acuerdo con sus ideas. EL DEBATE POR LAS ADOPCIONES Y PARA MODIFICAR LA DEFINICIN DE MATRIMONIO Con respecto a la las adopciones, es importante preguntarse cul es nuestro concepto de familia. Si aceptamos que ser padres es algo ms que convertirse en cuidadores profesionales de hijos o personas que velan por su bienestar y si valoramos, por el contrario, el papel que deberan tener como modelos con sus roles especficos, afirmaramos que, por su bien, los nios no deberan considerarse como si fueran un derecho. Por el contrario, deberamos quiz concentrarnos en fomentar el deber que tienen las autoridades de ofrecer las mejores opciones a los hijos que van a ser adoptados. Siguiendo esta lnea de pensamiento, no parece la mejor opcin, para nios hurfanos, que sean adoptados por personas que pudieran tener un desarrollo inadecuado de su identidad sexual y donde la monogamia es ms excepcional que habitual, siendo la estabilidad un factor importantsimo para el buen desarrollo de cualquier nio (Fontana et al, 2005). Lo ms prudente sera seguir estudiando esta cuestin, para esclarecerla ms, antes de hacer leyes que involucren a los nios. Evidentemente, esta opinin no debe basarse en una obsesin anti-homosexualidad, y no hay que perder de vista que tampoco sera la mejor opcin para los nios que les adoptaran heterosexuales promiscuos, con adicciones, una persona violenta o un menor de edad. Se trata, en definitiva, de ir buscando siempre la mejor opcin disponible para estos nios y en la actualidad hay listas de espera de parejas estables que renen mejores condiciones que las personas descritas anteriormente. Estamos hablando, de hecho, del problema de la idoneidad para ser padres adoptivos, y este debate debera afrontarse sin dejar de lado los datos cientficos disponibles al respecto. Si se acepta que la sociedad tiene el deber de garantizar para nios y nias la mejor adopcin posible, no habra que perder de vista lo aprendido por los estudios cientficos. Hasta prueba de lo contrario, y a igualdad de otras consideraciones, es decir, asumiendo que comparsemos a grupos que estuvieran en parecidas circunstancias como las econmicas, de salud, de educacin, etc., los estudios sugieren que la mejor opcin para un nio sigue siendo una pareja heterosexual establemente comprometida en el matrimonio (Rekers, 2004). Este dato cientfico es muy importante porque no es infrecuente que se quiera desinformar demaggicamente al pblico afirmando que es mejor para un nio que le adopte una pareja de homosexuales, en vez de vivir en un hogar de heterosexuales donde hay violencia domstica o cualquier otro problema que perjudique a los menores. Tenemos qu estar especialmente alerta ante los estudios que nos citan, con cierta frecuencia, y que supuestamente prueban que no existen diferencias entre nios adoptados por personas con actividad homosexual y los que viven con un padre y una madre. Estos estudios suelen realizarse con muestras pequeas de nios. Cuando un estudio es pequeo, el no encontrar diferencias estadsticas entre los grupos comparados no significa que, de hecho, dichas diferencias no existan. Los estudios pequeos suelen tener dificultad para hallar diferencias, aunque existan en realidad. A este fenmeno se le llama, en estadstica, falta de potencia estadstica. Adems, para llegar a conclusiones mnimamente vlidas es necesario seguir a los jvenes en este tipo de adopciones durante bastante tiempo para poder identificar posibles problemas que suelen surgir ms a largo plazo como la inadaptacin social o los problemas de identidad personal y sexual. Efectivamente, algunos estudios ya sealan que puede aumentar la probabilidad de que estos menores presenten tambin una orientacin sexual de tipo homosexual cuando sean adultos. Sin embargo, lo expuesto anteriormente no quiere decir, de ninguna manera, que otros modelos de familia, como las monoparentales, sean necesariamente malos. Se trata simplemente de constatar que la evidencia cientfica demuestra de manera abrumadora que el lugar ms idneo para que crezca un nio, en trminos generales, es en el seno de una familia estable, constituida por un hombre y una mujer casados, y donde los hijos tienen acceso a un padre y una madre que comparten un lazo biolgico con ellos, y por lo tanto un sentimiento y un lazo profundo de pertenencia (McLanahan, 1994). Para la mayora de nosotros, nuestra realidad ha sido el tener un padre y una madre, y a pesar de que muchos hayan tenido la suerte de salir adelante faltando uno de los dos o ambos, no parece prudente que la experiencia milenaria de construir de este modo con xito la familia humana se eche abajo mediante nuevas leyes que no tienen en cuenta ni la experiencia pasada ni los datos cientficos que corroboran su xito. Es frecuente el argumento de que tambin hay parejas de heterosexuales que no son idneas para ser padres adoptivos o que hay parejas heterosexuales que abusan de sus hijos. Sin embargo, estos hechos condenables de ninguna manera prueban la idoneidad de las personas con sentimientos y actividad homosexual para las adopciones. Por el contrario, se debera examinar y contrastar la evidencia cientfica emprica existente sobre la frecuencia de dichos problemas en un tipo u otro de parejas y, tal como hemos sealado anteriormente, sin utilizar argumentos demaggicos. Por ejemplo, existe un informe muy detallado y documentado, con ms de 250 citas bibliogrficas y estudios, que ha sido redactado por un profesor de Neuropsiquiatra y Ciencias del comportamiento de la Facultad de Medicina de la Universidad estadounidense de Carolina del Sur, que demuestra que las parejas del mismo sexo con actividad homosexual no son opciones ptimas ni para las adopciones ni para la custodia en hogares de acogida. Este informe pericial ha sido utilizado en Florida en defensa de la ley que prohbe la adopcin de nios por personas del mismo sexo, y el juicio ha conseguido llegar hasta la corte suprema de Estados Unidos en enero de 2005. Otras asociaciones tambin se han basado en este informe pericial para plantear juicios y conseguir llevar los contenciosos hasta la Corte suprema (Rekers, 2004). A continuacin, exponemos las conclusiones ms relevantes de este trabajo: Los nios adoptados o en custodia en hogares de acogida presentan una mayor frecuencia de problemas psicolgicos y de conducta, que los nios de la poblacin general (por ejemplo, ansiedad y depresin por el proceso de separacin de sus seres queridos, fallecimiento de padres, problemas emocionales por el abandono o los abusos, etc.). Padecen, adems, las tensiones propias de las necesarias intervenciones oficiales (contacto con cuidadores y agencias de adopciones, adaptacin a nueva familia y entorno, etc.). Por ello, las autoridades tienen la obligacin de eliminar cualquier riesgo adicional de factores estresantes, de fuentes de inestabilidad familiar o de privaciones evitables, que las parejas con actividad sexual de tipo homosexual podran implicar. Investigaciones empricas y experiencias clnicas demuestran que los hogares con adultos que tienen relaciones sexuales de tipo homosexual introducen inherentemente ms factores estresantes en los nios y nias adoptados, porque estos adultos presentan ms problemas psicolgicos, como la ansiedad y la depresin. Tambin se da con mayor frecuencia el consumo de sustancias y la violencia en la pareja. Son sustancialmente menos estables que las familias heterosexuales, y privan a los nios de los beneficios de tener padres relativamente mejor ajustados desde el punto de vista psicolgico y los beneficios de tener una figura paterna y materna. Es posible que algunos argumenten que una pareja concreta de personas con sentimientos homosexuales pueda, en ciertas circunstancias, ofrecer a los nios una funcin parental satisfactoria o equivalente. Aunque esto se pudiera demostrar empricamente, sera ms bien una excepcin y no lo habitual. Adems, poner a una persona menor en estas circunstancias seguira planteando el problema de exponerlos al riesgo de una mayor inestabilidad de la pareja y a la privacin de los beneficios de tener un padre y una madre, situaciones que son inherentes a un hogar de adultos con actividad homosexual. No olvidemos que la promiscuidad se describe ms como la norma que como la excepcin en la homosexualidad, hasta el punto de que algunos autores la consideran ms bien intrnseca a la homosexualidad. Por analoga, se podra argumentar que una pareja de jvenes recin casados con 18 aos, o un hombre de 95 aos pudieran constituir tambin equivalentes parentales satisfactorios para un nio que necesita ser acogido. Sin embargo, los riesgos inherentes a la estructura de estos hogares justificaran las leyes que prohibiesen estas adopciones. La exclusin de parejas con actividad homosexual no se hace en funcin de un deseo de discriminacin contra un grupo de personas, sino basndose en que la estructura inherente de su hogar supondra una desventaja indebida, un factor estresante adicional y un perjuicio a los nios y nias adoptados que solamente se puede evitar denegndoles la posibilidad de adoptar en estas circunstancias. Las leyes sobre adopcin y acogida no deberan enfocarse en funcin de de los posibles adoptantes sino, por el contrario, velando ms por el derecho de los adoptados y valorando siempre los riesgos y beneficios de un tipo determinado de adoptantes. A juzgar por estos datos, no parece tener mucho sentido aventurarnos en el terreno de la adopcin de nios por parejas con actividad sexual de tipo homosexual cuando en todas las ciudades hay listas de espera de parejas heterosexuales idneas para la adopcin. Es tan importante esta cuestin que hay pases que a pesar de legalizar la unin entre personas del mismo sexo, no por ello les permiten adoptar nios. Finalmente, no olvidemos que las leyes como las que equiparan a las uniones entre personas del mismo sexo con el matrimonio permiten, en consecuencia, que puedan adoptar nios. Tienen, entre otros efectos, el de institucionalizar la idea de que no es tan importante para un nio que tenga un padre y una madre. En la prctica, se institucionaliza una idea totalmente contraria a la abrumadora evidencia cientfica. Por otra parte, aunque se diga lo contrario, es injusto legislar como igual lo que es desigual por naturaleza. Es injusto tambin dar un premio a una persona que no ha participado en un concurso aunque no se le quite el premio al que de hecho lo ha ganado. No es comparable el inters social y pblico que tiene el matrimonio, camino ordinario y ptimo para la incorporacin, crecimiento y educacin de nuevos ciudadanos a la sociedad, con las uniones de otro tipo que han tenido, por esta razn, un carcter ms privado y no han sido objeto de esa proteccin especial de la que goza el matrimonio en la legislacin universal. Por esta razn, aunque muchos afirmen que la equiparacin del matrimonio con la unin de personas del mismo sexo no daa a nadie ni quita derechos a nadie, se est de hecho cometiendo una doble injusticia. En primer lugar, las uniones de personas con actividad homosexual acabarn gozando de los mismos derechos legales y econmicos que quines hacen el gran servicio a la sociedad asumiendo con gozo, aunque con esfuerzo, los gastos econmicos y personales de educar a los hijos. Este sacrificio del matrimonio se hace en beneficio de todos. Los hijos que suponen hoy una inversin impagable son quienes en el futuro sostendrn con su trabajo las pensiones; sern los motores y renovadores de nuestra sociedad. Ninguna sociedad puede sobrevivir sin este servicio irremplazable de la familia. En segundo lugar, tambin es un agravio comparativo respecto a las personas que viven juntas con un proyecto comn que no incluye las relaciones sexuales. Dos hermanas, o una ta con su sobrino, comparten amor, compromiso, convivencia y gastos, del mismo modo que dos personas con actividad homosexual, pero sin embargo no podran gozar de los derechos del matrimonio simplemente por no tener relaciones sexuales. Esto no parece muy lgico. En realidad, se est premiando, por presin del homosexualismo poltico y por motivaciones ideolgicas, a un tipo concreto de relacin sexual abrumadoramente minoritario en nuestra sociedad. LA IGLESIA ANTE LA HOMOSEXUALIDAD La Iglesia siempre insiste en que hay que distinguir a la persona con sentimientos homosexuales de la actividad homosexual que pudiera tener. El rechazo de la actividad homosexual por el cristianismo es tan antiguo como la caridad cristiana respecto a la persona que la ejerce. Por ejemplo, prcticamente desde el comienzo de la epidemia del SIDA, el cardenal John O'Connor de Nueva York inaugur el primer centro de atencin a pacientes con SIDA de Estados Unidos (no el primer centro Catlico, sino el primer centro a secas). Esto contrasta con la actuacin claramente coactiva de algunos activistas que han realizado incursiones en la Catedral de San Patricio de la quinta avenida de Nueva York para lanzar preservativos a los asistentes a Misa, durante la comunin. No olvidemos que la Iglesia catlica es la institucin privada ms comprometida a nivel mundial en la lucha contra el SIDA. Uno de cada cuatro enfermos de SIDA (el 25%) est atendido por la Iglesia catlica. En los pases pobres, la Iglesia asiste al 60% de los afectados por el SIDA. Los recursos para estos servicios los recauda la Iglesia en su gran mayora de fuentes privadas y caritativas, y no de gobiernos. Por mucho que se quiera difundir que la Iglesia o sus Obispos odian a los homosexuales, el punto nmero 2358 del Catecismo de la Iglesia Catlica dice claramente que las personas con sentimientos homosexuales deben ser acogidos con respeto, compasin y delicadeza. Se evitar, respecto a ellos, todo signo de discriminacin injusta. Insisto en que habra que distinguir entre el respeto por una persona y el no aceptar sus actos como indiferentes o buenos. Esta distincin no es un atentado contra la libertad ni es discriminacin. Sin embargo, obligar a alguien a aceptar como bueno lo que hace otra persona s cohbe su libertad, y es un componente ms de la llamada dictadura del relativismo. UN RESUMEN DE LA SITUACIN ACTUAL En la actualidad se puede afirmar respecto a la homosexualidad que: Han existido motivaciones socio-polticas y no cientficas en su desaparicin como patologa/trastorno de los manuales de medicina. No es posible definir con exactitud su causa. Se cree, ms bien, que estamos ante un problema eminentemente multicausal. La evidencia cientfica actual no descarta que pudiera tratarse de un desarrollo inadecuado de la personalidad (de la identidad sexual), con un componente de neurosis. Es posible un cierto componente involuntario en algunas orientaciones sexuales iniciales, si bien la actividad homosexual es voluntaria. Siguen siendo necesarios ms estudios cientficos para comprender mejor la homosexualidad. Mucha gente se rige ms por emociones o queriendo seguir corrientes de pensamiento, que estn de moda, que basndose en datos cientficos, de manera que ser tolerante es hacer lo que se lleva hoy. Como las personas con sentimientos homosexuales caed bien a la poblacin, se acepta automticamente que la homosexualidad es una cuestin de gustos. Se intenta conseguir una amplia aceptacin de la homosexualidad como une alternativa tan vlida como la heterosexualidad. Como consecuencia, su presencia en algunos medios de comunicacin, pelculas y programas de televisin es abrumadora y desproporcionada respecto a su representatividad social real. Hay un cierto grado de agresividad hacia quienes no comparten la visin predominante en la sociedad sobre la homosexualidad, y se ha hecho aceptable insultar o coaccionarles. Por ejemplo, si alguien expresa su opinin para defender el matrimonio exclusivamente entre varn y mujer puede ser fcilmente insultado sin que demasiada gente apele al necesario respeto por sus opiniones. En algunos pases, asistimos ya a intentos de multar o dar penas de prisin a quines simplemente no estn de acuerdo con las ideas del homosexualismo poltico. La libertad de expresin, e incluso la libertad religiosa estn siendo afectadas seriamente. Desafortunadamente, algunos de los que opinan que la homosexualidad es un desarrollo inadecuado de la identidad sexual tambin adoptan actitudes de intolerancia y violencia hacia los que tienen sentimientos homosexuales. Es francamente lamentable que no sepan defender su opinin sin ser agresivos o irrespetuosos. Por ltimo, a muchas personas no les preocupa nada esta cuestin porque se sienten, sin ms, totalmente ajenas a la homosexualidad, creyendo falsamente que no les incumbe para nada. En realidad hay que constatar que la inactividad y falta de reaccin relativa de gran parte de la poblacin frente a todas las acciones emprendidas desde hace aos por los colectivos de gays y lesbianas, nos estn obligando a todos a padecer sus consecuencias legislativas, polticas, educativas y, sencillamente incluso, cierta falta de libertad de opinin. Muchas personas ya empiezan a darse cuenta de que algo hay que hacer; propongo algunas pautas de actuacin en el captulo siguiente. III Qu podemos hacer? CONOCER Y DIFUNDIR LOS ANTECEDENTES En primer lugar, debemos ser conscientes de los antecedentes de la situacin actual y de sus caractersticas, sin lo cual no es posible ni entender el problema ni adoptar opiniones verdaderamente informadas. Es necesario que ms personas los conozcan para que exista un ambiente ms crtico con algunas decisiones y acontecimientos que tienen lugar en la actualidad. La informacin correcta y cientfica es necesaria para que las personas que lo deseen puedan ser ayudadas, para que comprendan mejor el origen de su orientacin sexual, para que vean que hay esperanza y, en su caso, para que puedan salir de su actual sufrimiento. Una de las contribuciones que pueden resultar de gran ayuda es la de traducir los apartados de las pginas web que enumero al final de este libro y que no estn todava disponibles en castellano para que ms personas puedan informarse bien. Con esa ayuda, millones de personas ms podrn informarse mejor en todo el mundo. EL PAPEL DE LA EDUCACIN La homosexualidad se puede prevenir a travs de la educacin. Para prevenir este problema en el mbito familiar, es posible mejorar ciertos aspectos como intentar ser padres ms activos, presentes y que se comunican ms con sus hijos. Los padres deben cuidar las tres Aes, es decir: los afectos, la atencin y la aprobacin de sus hijos varones para que se identifiquen con ellos. Las madres deben favorecer esta unin entre la figura del varn y sus hijos (la figura del varn puede ser el cnyuge o, en su defecto, otro varn de la familia o su entorno) y evitar acapararlos, sobre todo emocionalmente. Las madres pueden ayudar a sus hijas a convivir con la riqueza de las emociones que les invaden desde la pubertad y a descubrir las ventajas de dominarlas y conducirlas hacia el equilibrio de la madurez afectiva. Hay muchas recomendaciones educativas que pueden prevenir la homosexualidad en los hijos o ayudar a los que piensan que pudieran tener esta orientacin sexual. Sera demasiado extenso describir estas pautas aqu, pero se encuentran muy bien descritas tanto en el libro de Nicolosi sobre la prevencin de la homosexualidad en la familia como en las pginas web descritas al final de este texto. Para el catlico existen incluso recomendaciones pastorales en la web: http //www.vidasacerdotal.org. Lo importante cuando unos padres intuyen o se enteran de que su hijo o hija parece tener una orientacin sexual de tipo homosexual es responder con serenidad y evitar reacciones ruidosas o trgicas que nicamente consiguen el aislamiento y el alejamiento del hijo. Hay que evitar dos tipos de actitudes frecuentes: el rechazo del hijo por parte del padre que no acepta la situacin y se limita a alejarse del hijo y a cambiar su trato normal con l o ella, y la actitud de una mal entendida y excesiva comprensin y compasin de la madre, que puede ser percibida por el hijo como una aprobacin a su orientacin sexual homosexual, o simplemente una negacin de que haya problema alguno. Como sucede en cualquier situacin conflictiva, debera armonizarse la verdad con la caridad. La verdad consiste en mantener durante el dilogo continuo con el hijo una postura firme sobre lo que sabemos de la naturaleza de la homosexualidad (incluyendo a veces la parte de responsabilidad que puedan tener madres y padres) y sobre las consecuencias reales del estilo de vida homosexual. Simultneamente, la caridad consiste en el amor incondicional que unos padres deben mostrar a este hijo mientras le ayudan a caminar paso a paso hacia una solucin real del problema. Consiste en buscar la informacin y ayuda pertinentes de un especialista en la materia que, en el caso de los cristianos, debera preferiblemente asumir como propias las enseanzas pastorales de la Iglesia en esta materia o, al menos, comprender la trascendencia que tienen para la persona que solicita la ayuda. La educacin de los hijos se realiza tambin en los colegios donde pasan muchas horas al da. Esto hace que la eleccin de un colegio pueda ser ms importante de lo que uno piensa, porque los educadores tambin ejercen un papel fundamental como modelos en el desarrollo de los nios. Con mucha frecuencia, los nios cuentan sus problemas a los tutores antes que a sus padres, y acaba siendo crucial que el tutor sepa dar las respuestas adecuadas al nio y sepa trabajar con los padres, porque son stos los primeros responsables de la educacin de sus hijos. Los tutores tienen por ello una grave responsabilidad ante las situaciones en que un escolar pueda presentar dudas respecto a su orientacin sexual. Deberan familiarizarse con las recomendaciones educativas que se pueden encontrar en diversas pginas web especializadas como las de la asociacin NARTH que ya hemos mencionado u otras direcciones que presentamos en el apartado de pginas web de inters. En el caso de los colegios pblicos, no habra que perder de vista que el colegio no es propiedad del Estado sino, todo lo contrario, es propiedad de todos nosotros puesto que se financia con nuestros impuestos. Esto quiere decir que los padres tienen el deber y el derecho de intervenir ms en actividades tan importantes como la educacin de la afectividad y de la sexualidad de sus hijos en la escuela. Pueden y deberan ser conscientes de la importancia de seguir de cerca los contenidos y a las personas que se encargan de impartir esas materias para poder opinar, a travs de las asociaciones de padres, y enriquecerles con sus criterios cuando sea oportuno. En algunos pases europeos, como Francia, los padres de colegios pblicos pueden elegir a las personas o asociaciones que hablan a sus hijos en el colegio sobre la sexualidad. Los padres difcilmente podramos tener la eficacia y participacin educativa adecuada si previamente no tenemos claros nuestros propios criterios y prioridades. Difcilmente se puede transmitir lo que uno no ha asumido libre y conscientemente. Esto es lo que aportan muchas asociaciones educativas y familiares. Nos ayudan a los padres a reciclarnos con asiduidad para poder dar respuestas actualizadas a los retos educativos que se nos plantean. Los cursos de educacin familiar o del tipo escuela de padres que se organizan en colegios o que patrocinan algunos ayuntamientos sirven precisamente para poner al da nuestras capacidades y conocimientos, para aprender de la experiencia de otros y para compartir con ellos nuestras preocupaciones y xitos educativos. La formacin continuada como padres se convierte as en un reto personal que enriquece a nuestros hijos, a nosotros mismos y a otros padres. La educacin de la afectividad y de la sexualidad de los jvenes comienza en las familias y se realiza, de hecho, en el da a da, porque todo lo que se vive en familia es trascendente y educa a nuestros hijos. Desde la manera en que nos comportamos con nuestro cnyuge cada da, hasta la informacin concreta que demos a nuestros hijos. La educacin de la sexualidad debera trascender lo puramente biolgico para ser integrado como un aspecto importante de nuestras personas. Sexualidad entendida como expresin del don total, exclusivo y comprometido entre un hombre y una mujer que se quieren, y como vehculo para la apertura de su amor hacia otros a travs de la procreacin, la solidaridad y la accin social, la amistad, etc. Es deseable que la educacin impartida en el colegio sintonice con la de la familia y, en su defecto, los padres deberan suplirla lo mejor que puedan. Es muy recomendable que en el colegio exista una variedad de alternativas deportivas acordes con el carcter y el temple de cada alumno, y se debe vigilar a los jvenes para evitar las situaciones de rechazo y aislamiento que pueden sufrir algunos por parte de sus compaeros. Todo ello evitara muchas situaciones de baja autoestima como varn o como mujer en los chicos. LA PARTICIPACIN SOCIAL En sociedad se puede actuar de varias maneras. En primer lugar, es necesario distinguir entre los conceptos de tolerancia y de aceptacin. Tolerar significa que otra persona puede actuar de una manera determinada a condicin de no perjudicarnos, pero esto no conlleva que uno deba aceptar ese comportamiento como bueno o indiferente. Aunque todava haya quienes piensen equivocadamente lo contrario, las personas con sentimientos y/o actividad sexual de tipo homosexual merecen todo el respeto porque tienen la dignidad propia a todo ser humano. Pero esto es compatible con que amigos, familiares, mdicos y especialistas en terapia trabajen a favor de la prevencin y puedan plantear, a las personas con sentimientos y/o actividad sexual de tipo homosexual que lo deseen, la posibilidad de recibir ayuda para reencontrarse con su heterosexualidad. Las familias, como clulas primordiales de la sociedad, debemos desempear un papel ms importante para contrarrestar las 4 p de la propaganda, para proteger a los nios y adolescentes de ciertos mensajes (pelculas, series televisivas, incluso programas infantiles con mensajes premeditadamente introducidos para moldear opiniones y actitudes). Un ltimo ejemplo, que nos tiene que mantener alertas, es la agenda de los activistas homosexuales. En un simposium en San Francisco, organizado por la Asociacin Americana de Psiquiatra en mayo de 2003, se realizaron paneles de discusin solicitando eliminar tambin las parafilias (pedofilia, exhibionismo, fetichismo, travestismo, voyeurismo y sadomasoquismo) del manual diagnstico de psiquiatra. Respecto a la pedofilia, se realizaron afirmaciones como que no hay pruebas de que las relaciones sexuales entre adultos y menores puedan ser perjudiciales para stos, que cualquier sexualidad puede ser saludable y beneficiosa y que, siguiendo el ejemplo de la homosexualidad, deberan retirarse tambin las parafilias del manual diagnstico de psiquiatra (Moser y Kleinplatz, 2003). Algunos ya pretenden denominar a la pedofilia, eufemsticamente, como sexualidad intergeneracional, para facilitar su aceptacin social. El mismo da que se aprob de la ley de igualacin de la unin entre personas con actividad homosexual con el matrimonio en Espaa, los colectivos de gays y lesbianas ya declaraban que el prximo paso sera la aprobacin de la transexualidad. Las asociaciones de padres o familiares pueden ejercer su derecho de protesta, mediante el boicot e incluso con actuaciones judiciales donde proceda, para evitar muchas de las violencias educativas que se cometen hoy bajo el supuesto derecho de libre expresin. Por ejemplo, nadie se queja, de manera eficaz y utilizando los cauces de la democracia, de que muchos activistas homosexuales expresen continuamente su opinin a favor de la homosexualidad aprovechndose de su trabajo como presentadores de televisin o radio. Hay pelculas que muestran una imagen de las personas con actividad homosexual como seres cariosos, inteligentes, comprensivos, etc., a la vez que abundan los mensajes de parejas heterosexuales violentas, con dificultades y que se separan cuando, de hecho, la estadstica demuestra que la violencia domstica es ms frecuente entre parejas con actividad sexual de tipo homosexual. Se realizan estudios para valorar y demostrar el xito de las imgenes y situaciones cuidadosa y premeditadamente elegidas en diversas pelculas para conseguir la aceptacin de la homosexualidad como algo normal entre nuestros jvenes a travs del cine. Por ejemplo, en la pelcula Love actually, apta para todos los pblicos, podemos ver cmo un viudo, padre de un nio de 11 aos, le pregunta a su hijo por qu est triste y, al recibir la contestacin de que es porque est enamorado, quiere saber entonces cmo se llama ese chico o esa chica, como si fuera la pregunta ms natural y habitual que hara un padre a su hijo de 11 aos supuestamente enamorado. Tambin es asombroso ver los mensajes subliminales que se han introducido en pelculas infantiles como Shrek II donde, entre otras situaciones dirigidas a adultos, aparece un tabernero travesti, y Pinocho lleva un tanga. Ms recientemente, en mayo de 2005, el espacio infantil Los Lunnis de TVE, ha incluido un reportaje en el que mostraba, con naturalidad, una boda entre dos hombres. Las asociaciones familiares pueden ejercer mejor sus obligaciones educativas y de proteccin de la juventud. Por ejemplo, en muchas salas de juego juveniles de nuestro pas un menor puede estar conectado a internet durante una hora por solo 1 euro y ver todo lo que hay en la red desde el completo anonimato. Es preciso recordar que barbaridades tales como violaciones de nias por varios hombres o actos sexuales con animales, entre otras cosas, estn al alcance de cualquier adolescente incumpliendo la ley de proteccin de menores. As como los activistas homosexuales han utilizado la expresin de salir del armario, nosotros podramos salir ms de nuestras familias para explicar mejor y hacer valer democrticamente nuestros criterios en nuestra sociedad y, as, proteger mejor a nuestros jvenes. El ambiente social favorable a la homosexualidad puede ser responsable de que ms personas se vean afectadas, por lo que nadie debera sentirse ajeno a este asunto. Si un adolescente pasa por esa etapa de normal ambigedad de su identidad sexual y, adems, rechazado por sentirse diferente de sus compaeros, necesita un educador que le tranquilice y le d el cauce adecuado para que todo se resuelva sin problemas hacia la heterosexualidad. Por ejemplo, tranquilizndole con la afirmacin de que todo eso no le hace menos varn, o menos mujer, que los dems. Por el contrario, una sociedad que claudica negando incluso la existencia de un problema, o un educador poco preparado para ayudar a este joven podran dirigirle hacia una actividad homosexual que posteriormente, por condicionamiento sexual, se puede convertir en una sexualidad adulta de tipo homosexual. En este sentido, se entiende que algunos afirmen que existe un cierto componente epidmico en la homosexualidad, queriendo decir que muchas personas pueden acabar teniendo una actividad homosexual si se encuentran en un ambiente que, lejos de resolver las inquietudes o dudas sobre su orientacin sexual, les conduce automticamente, por la fuerza del ambiente, a una sexualidad de tipo homosexual. IV Conclusiones Segn especialistas en la materia, la homosexualidad es un desarrollo inadecuado de la personalidad, concretamente con problemas en la definicin y orientacin de la identidad sexual. Con mucha frecuencia, las personas que adoptan el estilo de vida homosexual presentan simultneamente otros problemas psicolgicos. No hay que olvidar que la identidad sexual depende de muchsimos factores que pueden actuar mezclndose con la libre voluntad humana. Sera prudente evitar toda simplificacin excesiva en un sentido o en otro al hablar de la homosexualidad. No es necesario quedarnos bloqueados en el debate de etiquetarlo o no como una enfermedad y es, por el contrario, importante no perder de vista que muchos datos y especialistas afirman que la homosexualidad no es equiparable a la heterosexualidad como una variante adicional y normal de la orientacin sexual. Recordemos que un ambiente social determinado puede provocar un aumento de la homosexualidad debido a este componente epidmico que hemos descrito. Por esta razn, es importante que nadie tome esta cuestin a la ligera. Todo el mundo debera hacer un mayor esfuerzo para informarse mejor sobre este tema, y es lo que hemos pretendido facilitar con esta aportacin y la informacin que aado al final del texto. Como mnimo, sera aconsejable evitar difundir y perpetuar, incluso involuntariamente, ciertas incorrecciones sobre la homosexualidad. Aunque en la actualidad hay una tendencia a valorar la homosexualidad exclusivamente desde el punto de vista emocional, es preciso reconducirlo ms al terreno cientfico y compatibilizar el respeto y amor por las personas con sentimientos y/o actividad homosexual con la firmeza y claridad a la hora de explicarles que su orientacin homosexual puede ser, en realidad, el sntoma de un problema que ha afectado a su autoestima de varn o de mujer, y que es posible ayudarles a reencontrarse con su heterosexualidad. Los cientficos deberan poder seguir estudiando la homosexualidad con libertad y sin prejuicios ni perjuicios personales por hacerlo. Muchas personas con sentimientos homosexuales, sus seres queridos y otras que simplemente tienen dudas sobre su orientacin sexual esperan esto de los mdicos y cientficos, porque quieren y necesitan comprender mejor los determinantes de su orientacin sexual. Sera beneficioso para todos romper con los dos significados del tringulo rosa: en primer lugar el significado de represin contra las personas con sentimientos y/o actividad homosexual. Deben ser respetados como cualquier persona y son despreciables las acciones intolerantes y violentas que algunos ejercen sobre ellos. En segundo lugar, la presin social ejercida por algunos grupos organizados de gays y lesbianas que intentan que prevalezcan sus ideas sobre la homosexualidad, con mtodos propagandsticos o coactivos y violentos. Aunque tambin hay que tener en cuenta que estos no representan probablemente ni el sentir ni la manera de actuar de la mayora de las personas con sentimientos homosexuales. Para entender las razones por las que hemos llegado a la situacin actual en que la homosexualidad se acepta por sectores amplios de la sociedad como una orientacin tan normal como la heterosexualidad, es preciso recordar que lo nico necesario para que triunfen unos es que los que estn en desacuerdo con ellos no hagan ni digan nada. A lo mejor es lo que ha pasado durante tantos aos, y por ello hemos llegado a la aceptacin tan generalizada de la normalidad de la homosexualidad. Deseo que estas ltimas palabras sean para todas las personas que han sufrido o sufren al observar que tienen sentimientos homosexuales. Algunas han decidido dominar esta orientacin sexual, pero a lo mejor se sienten insatisfechas de su decisin; espero que la informacin aportada en este texto pueda ser para ellas un motivo de aliento y de esperanza, y que encuentren la ayuda adecuada. Otras han podido decidir seguir sus sentimientos homosexuales y tener relaciones sexuales de tipo homosexual pero se encuentran tambin insatisfechas; espero que el libro les ayude a aprender ms sobre su homosexualidad y quizs a reflexionar con ms datos sobre sus decisiones pasadas. Tambin quiero recordar a los familiares que un da se encontraron en la situacin de que un ser querido les confiase que tena un sentimiento homosexual. A lo mejor ha sido, a su vez, motivo de sufrimiento personal para ellos. Probablemente tambin hayan padecido las consecuencias de la incomprensin y la falta de caridad de otros. Cualquiera de estas personas que describo puede tener la sensacin de no ser feliz y de necesitar ayuda y comprensin. Afortunadamente, los cientficos seguimos intentando comprender ms la homosexualidad para ayudar mejor a aqullos que solicitan libremente ayuda. Soy consciente de que muchas personas con sentimientos homosexuales se sienten bien con su orientacin sexual y con la decisin que han tomado de aceptar un determinado estilo de vida. No pocas veces habrn sufrido por el rechazo, la incomprensin o la violencia que condeno rotundamente. Aunque evidentemente no compartan algunos aspectos de este libro, quiero sin embargo transmitirles claramente que mi postura es la de distinguir en todo momento entre el respeto debido a todo ser humano y la necesaria bsqueda de la verdad, que es responsabilidad de todo mdico y cientfico y que a veces significa discrepar, por ejemplo, de la normalidad de ciertos estilos de vida. Mi intencin ha sido dar a conocer los aspectos aun desconocidos en torno a la homosexualidad porque estoy sinceramente convencido de que es la mejor manera de ayudar a quienes solicitan su ayuda. Mi deseo es haber contribuido a cierto esclarecimiento con los datos aportados en este texto. Referencias consultadas Bayer R. 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Es muy recomendable que padres, profesores, educadores y tutores de jvenes se familiaricen con esta pgina web. htpp://www.peoplechange.com Pgina de testimonios de personas que han dejado de tener actividad homosexual gracias a la ayuda de especialistas. Es una prueba de que la orientacin sexual es modificable! Esta pgina puede ayudar mucho a personas que tienen dudas sobre su orientacin sexual o a aquellas que tienen relaciones de tipo homosexual. htpp://www.unav.es/civil/ En esta pgina hay un documento llamado Matrimonio homosexual? que examina, desde el punto de vista del Derecho y las leyes, el debate referente al matrimonio entre homosexuales, con diversos enlaces que uno puede ir visitando. htpp://www.unav.es/icf/ Es la web del Instituto de Ciencia para la Familia de la Universidad de Navarra. En esta pgina web hay un apartado llamado DOCUMENTACIN que contiene mucha bibliografa sobre la homosexualidad. http://www.unav.es/preventiva/ Es la pgina web del departamento de Medicina Preventiva y Salud Pblica de la Universidad de Navarra. En el apartado de TEMAS DE INTERS GENERAL se van poniendo a disposicin del pblico artculos de opinin sobre la homosexualidad. http://sontushijos.org/ Es una pgina sobre educacin de los hijos que se dirige principalmente a madres y padres y a educadores. htpp://www.vidasacerdotal.org Pgina web que contiene informacin para sacerdotes: pretende facilitar la vida espiritual, ministerial y pastoral de los sacerdotes catlicos de lengua espaola, y ofrecer informacin que quiere ser til para la vida de los sacerdotes. En esta web hay un documento con recomendaciones pastorales que se pueden dar a los padres que saben que un hijo es homosexual o tiene dudas al respecto. Quieres saber ms sobre la homosexualidad? Te aconsejamos que vaya leyendo la informacin que hay en las pginas web enumeradas arriba. La de NARTH es especialmente til para estar al corriente de las novedades cientficas que van apareciendo sobre la homosexualidad. Las web de peoplecanchange y freetobeme son muy adecuadas para jvenes y educadores. Tambin son aconsejables la lectura de los libros de teraputas como Van Aardweg, con experiencia tratando a personas con sentimientos homosexuales o Nicolosi, presidente de la asociacin estadounidense NARTH que promueve la investigacin y la terapia en homosexualidad o finalmente Cohen, ex homosexual que est actualmente casado y que tambin est especializado en la terapia con homosexuales. El libro de Van den Aardweg es recomendable para cualquier persona., incluso para adolescentes y aunque no tengan ningn problema de orientacin sexual, mientras que la obra de Cohen es ms especializada para personas que quieren profundizar en aspectos corno las terapias. Material de divulgacin DIAPOSITIVAS GRATUITAS A SU DISPOSICIN PARA DAR CLASES O CONFERENCIAS En las pginas web del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pblica de la Universidad de Navarra y en la pgina web www.sontushijos.org (ver apartado pginas web de inters) se pone a disposicin pblica una conferencia en forma de diapositivas de Power Point para poder exponer los contenidos de este libro. No se recomienda utilizar dichas diapositivas sin referirse al contenido de este el libro, para no perder el sentido de algunas frases que podran acabar estando fuera de contexto si no se basan en este texto. Video/DVD de una entrevista al Prof. De Irala sobre la homosexualidad S e distribuye una entrevista realizada al Prof. De Irala sobre la homosexualidad. La citada entrevista ha sido realizada en la Universidad de Navarra en Pamplona. Duracin: media hora. Disponible: en formato DVD o VIDEO. Informacin y pedidos: escribir a cctv@unav. es o llamar al +34 948 29 65 97. Queridos amigos y amigas: Transcribimos y colocamos este libro en la RED en la conviccin de que tanto al autor como a la editorial les va a suponer una gran alegra ver cmo este admirable texto llega a la mayor parte de las personas, en especial a tantas que no tienen la posibilidad de tener acceso a l por otras vas y que el poder tener acceso a l les abre horizontes de vida y esperanza. Es un texto que est haciendo muchsimo bien y por ello desde esta pgina hemos decidido difundirlo. Es urgente y necesario que lo difundamos lo ms posible, pues ser LUZ, ESPERANZA, NIMO y FUERZA para tantas personas que todava viven aplastados y encerrados en la MENTIRA de la propaganda gay, y en el sufrimiento de una forma de vida que no han elegido y de la que no saben cmo salir. Por eso os pedimos hagis el esfuerzo hacer llegar este libro a todas las personas y ambientes posibles: a todos vuestros amigos, a todas las paginas, a todos los chat, a todas las direcciones,. Hemos de desenmascarar TANTA MENTIRA Y MANIPULACION EN TORNO A ESTE TEMA y hemos de llevar este ES POSIBLE ! a tantos hermanos que sufren da a da en la impotencia, la desinformacin y la desesperanza. Amigos/as: SEAMOS MISIONEROS/AS DE LA ESPERANZA ! NO NOS QUEDEMOS CON LA LUZ QUE HEMOS TENIDO EL DON DE RECIBIR ESCONDIDA DEBAJO DE LA MESA ! LLEVEMOS ESTA LUZ AL MUNDO ENTERO, A ESTA NOCHE TAN TERRIBLE DE DOLOR, SUFRIMIENTO Y DESESPERANZA. ID AL MUNDO ENTERO! Amigos/as, NIMO !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Grupo Juan Pablo II.  Si quieres colaborar, escribe a  HYPERLINK "mailto:unmedico@gmail.com" unmedico@gmail.com  Tomado de http://www.vidasacerdotal.org     PAGE  PAGE 33 '()+,9:;ɷɥɔr`N=, h%hniCJ4OJQJ^JaJ4 h%hRCJ4OJQJ^JaJ4# *h%hNeSCJ4OJQJ^JaJ4# *h%hRCJ4OJQJ^JaJ4 h%hRCJ`OJQJ^JaJ` h%hNeSCJ`OJQJ^JaJ` h%hRCJHOJQJ^JaJH# *h%hRCJ`OJQJ^JaJ`# *h%hCJHOJQJ^JaJH# *h%hRCJHOJQJ^JaJH# *h%hNeSCJHOJQJ^JaJH#h%hIe5CJHOJQJ^JaJH()*+;<=>?@AGHoxyz$a$gdAP$a$gd,v$a$gdR$a$gdNeSMs;>?AHwxz}lZH7&7 h%h PCJOJQJ^JaJ h%hAPCJOJQJ^JaJ#h%hAP5CJOJQJ^JaJ#h%hAP5CJ OJQJ^JaJ h,vhAPCJ(OJQJ^JaJ(#h%hAP5CJ,OJQJ^JaJ,h,v5CJ,OJQJ^JaJ, h!h2JCJ OJQJ^JaJ h!hNeSCJ OJQJ^JaJ h!hniCJ OJQJ^JaJ h%h2JCJ,OJQJ^JaJ,h%h2JOJQJ^J h%h2JCJ4OJQJ^JaJ4 ! : ; U V n o $  a$gd P $ y a$gd P $  a$gd P $  a$gd P : ; T U V n o   - 8 O q r u v y { ᆲxg h%hRCJOJQJ^JaJ h%hbFACJOJQJ^JaJ h%hQMCJOJQJ^JaJ#h%hAP5CJOJQJ^JaJ#h%h2J5CJOJQJ^JaJ#h%hvP5CJOJQJ^JaJh%CJOJQJ^JaJ h%hAPCJOJQJ^JaJ h%h PCJOJQJ^JaJ'  - . 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