Entrevistas:
ü Entrevista al Dr. Joseph Nicolosi.
ü Entrevista al Dr. Gerard van den Aardweg
ü Entrevista al Dr. Richard Cohen.
Artículos:
ü La homosexualidad: una neurosis sexual - Dr. G. J. M. van den Aardweg.
ü La raíz de la homosexualidad no es sexual sino emocional - Dr. Satinover
Entrevista al Dr. Joseph Nicolosi
La homosexualidad no es 'normal', es síntoma de algún desorden. Según el doctor Nicolosi, en contra de lo que promueve el movimiento gay, no se ha demostrado que existan causas genéticas. Los problemas afectivos en el seno de la familia están entre las causas más comunes. Muchos homosexuales han dejado de serlo después de pasar por la asociación de Nicolosi.
El doctor californiano Joseph Nicolosi es cofundador y director de una institución americana que estudia la homosexualidad, la Asociación Nacional para la Investigación y la Terapia de la homosexualidad (NARTH). Desde hace varios años pone en práctica una terapia reparativa de la homosexualidad, es miembro de la Asociación Psicológica Americana y autor de numerosos libros y artículos científicos.
Doctor Nicolosi, ¿qué es la homosexualidad?
La homosexualidad es un síntoma de un problema emotivo y representa necesidades emotivas insatisfechas desde la infancia, especialmente en la relación con el progenitor del mismo sexo. En otras palabras: para el chico que no ha tenido una conexión emotiva con el padre, y para la chica que no ha tenido atención emotiva por parte de la madre, ello puede inducirlos a desarrollar un síntoma de atracción hacia el propio sexo u homosexualidad.
¿La homosexualidad es 'normal'? Y ¿qué es normal?
Yo no pienso que la homosexualidad sea normal. Aproximadamente, un 2% de la población es homosexual. Por tanto, estadísticamente, no es 'normal', en el sentido de que no está muy difundida. Además de esto, no es normal tampoco en términos de natural design. Cuando hablamos de ley natural, y de la función del cuerpo humano, cuando miramos la función del cuerpo humano, la homosexualidad no es normal. Es un síntoma de algún desorden. La normalidad es aquello que cumple una función conforme al propio design; esto es el concepto de ley natural, y en este sentido la homosexualidad no puede ser normal, porque la anatomía de dos hombres, los cuerpos de dos hombres, o dos mujeres, no son compatibles.
¿Cuáles son las causas de la homosexualidad? ¿Existe una causa genética?
Como he dicho, las causas de la homosexualidad se remontan a la autopercepción del niño o de la niña en la primera infancia. El chico necesita de una relación con su padre para desarrollar su substancial identidad masculina, la chica necesita de una unión emotiva o relación con su madre para desarrollar su feminidad. Es el sentido del género que determina la orientación sexual. En otras palabras, cuando un chico se siente seguro de su masculinidad, se siente naturalmente atraído por las mujeres. Y lo mismo ocurre con las mujeres: cuando una joven chica se siente segura de su identidad femenina, se siente naturalmente atraída por los chicos. El homosexual es una persona que carece del sentido de género, y por ello trata de remediar, o busca un remedio, a través de otras personas. Esta inclinación se hace sexualizada, y es por ello por lo que manifiestan el síntoma de la homosexualidad. Se habla mucho de las causas genéticas de la homosexualidad y más o menos hace veinte años en los Estados Unidos se hablaba del 'gen gay', o del 'cerebro gay', pero ningún estudio ha demostrado tal cosa. De hecho, los activistas gays en los Estados Unidos ya no hablan tanto de bases biológicas o genéticas, porque ningún estudio lo ha demostrado ni ha ofrecido tal confirmación.
Son mucho más evidentes las causas familiares y ambientales, especialmente aquella que llamamos la 'clásica relación triádica' constituida por un padre distanciado y crítico, por una madre hiperinvolucrada, intrusiva y a veces dominante y por un chico constitucionalmente sensible, introvertido y refinado que está expuesto a un riesgo mayor de sentirse falto en la identidad sexual. Nosotros vemos este esquema continuamente. Reconocemos que en muchas personas hay una predisposición constitucional a la homosexualidad, pero es una cosa distinta a la predeterminación o a una causa' directa. Esto es, el chico puede ser constitucionalmente proclive a la homosexualidad, en los términos de su constitución pasiva o delicada, en su dificultad en crear un vínculo con el padre y en sentirse confiado para con el mundo masculino, pero es necesaria la 'clásica relación triádica' ambiental para crear un problema homosexual a un chico con esta constitución.
¿Cuál es la diferencia entre gay y homosexual?
Es esencial hacer esta importante distinción entre gays y homosexuales. Los activistas gay querrían que nosotros creyésemos que todos los homosexuales son gays. Nosotros no creemos que ellos sean gays. La palabra "gay" indica una identidad sociopolítica. "Homosexual", en cambio, es simplemente una descripción de un problema psicológico, de una orientación sexual. Las personas que vienen a nuestra clínica, que buscan una ayuda, tienen un problema homosexual, pero rechazan la etiqueta de "gays". No quieren ser llamados "gays" porque no se reconocen en aquella identidad sociopolítica y con el estilo de vida gay.
El movimiento gay ¿es un movimiento por los derechos humanos?
Desde un cierto punto de vista lo es, es un movimiento por los derechos humanos, o por los derechos civiles, porque todas las personas, no importa cuál sea su orientación sexual, tienen que disfrutar de los derechos civiles. De todos modos, ello no significa que la sociedad deba redefinir el matrimonio; esto es otro argumento que va más allá del objetivo de esta conversación. Nosotros creemos que muchos activistas gays han usado la cuestión de los derechos civiles o de las libertades civiles como una manera para oprimir personas que están tratando de cambiar, personas que están tratando de salir de la homosexualidad. Hay una población entera de individuos que han salido o que están saliendo de la homosexualidad, y este hecho es una amenaza para los activistas gays, que están tratando de suprimir y silenciar este punto de vista, esta población.
Los investigadores dicen que los homosexuales sufren mucho. La causa de este sufrimiento ¿es la homosexualidad o la homofobia social?
Nosotros creemos que hay sufrimiento para las personas homosexualmente orientadas en la sociedad, porque la cultura gay es minoritaria en esta sociedad y porque los objetivos sociales del movimiento gay constituyen una amenaza para el cuerpo social. Los gays quieren redefinir el matrimonio, la naturaleza de la paternidad y la norma social fundamental acerca del género y del sexo; por ello la sociedad se ha resistido a la normalización de la homosexualidad y a la visibilidad de los gays. Y reconocemos que ello sea difícil para las personas que se identifican como gay.
De todos modos, de lo que no se habla es del desorden intrínseco en la condición homosexual. Nosotros creemos que la homosexualidad es intrínsecamente desordenada y contraria a la verdadera identidad del individuo. Muchos de los síntomas de los que sufren las personas gays y lesbianas no son causados por la homofobia social, sino porque su condición misma es contraria a su verdadera naturaleza. Muchísimos estudios demuestran que los homosexuales son más infelices, depresivos, predispuestos a los intentos de suicidio, tienen relaciones pobres, son incapaces de mantener relaciones a largo plazo, tienen comportamientos autolesivos e inadaptados. Pero no se puede simplemente decir que todo ello esté causado por la homofobia de la sociedad. En parte lo es, pero yo creo que la mayor parte de los sufrimientos se deben a la naturaleza desordenada de la misma homosexualidad, porque se opone nuestra naturaleza humana.
¿En qué consiste la terapia reparativa?
Es un tipo particular de psicoterapia que se aplica los individuos que quieren superar su atracción homosexual. Mira a los orígenes y las causas de esta condición, que ayuda a la persona a comprenderse, enseñándole a entender qué ha ocurrido en su infancia, a entender los sucesos particulares que le han ocurrido, especialmente en los términos de las relaciones con su madre y con su padre, y a ir más allá de todo ello. Intenta apoyarla para crear nuevas relaciones que son sanas, benéficas, y que compensan el vacío emotivo que se ha creado en su desarrollo. La terapia reparativa estudia realmente fondo las técnicas que son más eficaces para disminuir la homosexualidad de una persona y desarrollar su potencial heterosexual.
¿Cuáles son las bases teóricas de la terapia reparativa?
La terapia reparativa comienza, teóricamente, con la terapia psicodinámica, esto es, aquella que estudia las fuerzas subconscientes que gobiernan el comportamiento de las personas. Desde el punto de vista teórico, nosotros creemos que las necesidades emocionales no satisfechas se expresan indirectamente bajo forma de síntomas, y, en el caso de la homosexualidad, como atracción homosexual. Pero la homosexualidad no afecta realmente al sexo, sino más bien al intento de adquirir satisfacciones emotivas e identificación, complemento, a través del comportamiento homosexual. Un intento que, sin embargo, no funciona, y, por esta razón, las personas vienen a buscarnos. Muchos de los desarrollos teóricos están basados en la teoría psicodinámica clásica. Nosotros usamos muchos conceptos freudianos. Como es notorio, Freud pensaba que la homosexualidad era un desorden del desarrollo.
Aunque el mismo Freud fuera un defensor de los derechos de los gay, creía que el tratamiento debía estar disponible para aquellos que querían cambiar, y nosotros seguimos la misma línea. Trabajamos también con la familia de origen, ayudando al paciente a entender sus relaciones con ella y cómo el sitio ocupado por él en la estructura familiar lo ha conducido al fracaso en la adquisición del propio género.
"Sus sufrimientos se debían a causas emotivas"
El cambio es realmente posible. Nosotros vemos cada vez más individuos que quieren dar un paso al frente y dar su testimonio. Hace cinco años hubiera sido muy difícil encontrar un ex homosexual que quisiera exponerse, pero felizmente hay hombres y mujeres que eran declaradamente gays y lesbianas, que vivían un estilo de vida gay, y ahora quieren discutir abiertamente su proceso de cambio. Aunque les habían dicho que no tenían otra opción que ser gay, que tenían que aprender a aceptarlo, muchos de ellos ahora están casados y tienen niños. Estas personas han sido capaces de ir al fondo de las causas de su atracción hacia el propio sexo y han descubierto que sus sufrimientos se debían a causas emotivas.
Entrevista a Gerard van den Aardweg
Gerard J.M. van den Aardweg, holandés, Doctor en Psicología por la Universidad de Amsterdam, es especialista en terapia de la homosexualidad y cuenta con una amplia experiencia profesional en este campo. Actualmente ejerce la psicoterapia en Aerdenhout (Holanda). Ha impartido cursos en la Universidad de Brasil y publicado numerosas publicaciones científicas en Europa y Estados Unidos.
Doctor Aardweg, uno de sus libros lleva por título Homosexualidad y Esperanza, ¿qué quiere indicar con el segundo término?
Esperanza hace referencia a la actitud interior de quien se enfrenta con sentimientos homosexuales. Generalmente se sienten deprimidos, aunque lo oculten diciendo de boca para afuera: «yo me acepto tal como soy». Felices, de verdad, no lo son nunca.
Gay significa originariamente alegre, animado, pero ha perdido este significado desde que se usa para el estilo de vida homosexual. Ahora el valor de la palabra ha pasado a ser alegría afectada, artificial; limita casi con exhibicionismo. No hay más que mirar como ejemplo las Gay Parades, o los Juegos Olímpicos de 1999 en Amsterdam para ellos. Mientras que para los medios de comunicación son un acontecimiento lúdico, a los ojos del público son una especie de exhibicionismo infantil que da pena. La alegría del gay es parecida en parte a la del alcohólico.
Sexualidad neurótica
El diseñador de alta costura alemán Wolfgang Joop, homosexual, afirmaba en tono cínico en una entrevista a la revista Der Spiegel: «Esto es un estilo de vida que crea adicción y, a la vez, una especie de frigidez. Como no estás satisfecho aumentas la dosis y, en consecuencia, se multiplican las frustraciones».
Quien se identifica con su presunta naturaleza homosexual puede sentir un cierto alivio, pero de hecho se encadena a su sexualidad neurótica. Por eso, el camino contrario, la búsqueda de la verdad sobre sí mismo sin dejarse arrastrar por un derrotismo de «yo soy así», es un camino de esperanza.
La idea resulta más clara si consideramos que los deseos homosexuales radican en depresiones que vienen de la juventud: sentimientos de soledad, complejo de inferioridad acerca de la identidad sexual, sentimientos de autodramatización. Todo lo contrario a la esperanza.
Hay que disipar toda la nube de fatalismo que envuelve a la homosexualidad: de si está en los genes, o de si es una variante más de la sexualidad, o de si no puede cambiarse. Son slogans de propaganda. El convencimiento de que no pesa sobre alguien un determinismo hereditario ofrece perspectivas de esperanza.
Sobre el origen
Entonces, la homofilia no es hereditaria?
No. Incluso la idea de que haya factores hereditarios que simplemente predispongan a la inclinación homosexual es puramente especulativa.
¿Hay situaciones familiares o hábitos educativos que favorecen la tendencia homosexual?
Por supuesto. En los chicos, la conocida relación con una madre superprotectora, dominante; o con un padre psicológicamente distante, o demasiado crítico, o poco viril, o que le desatiende en favor de sus hermanos.
Para que la hija o el hij@/amig@ se identifiquen con su propio sexo también puede ser contraproducente que el padre o la madre no se sientan a gusto en su condición masculina o femenina. O bien que los padres traten a la hija como si fuera un chico, o viceversa, de modo que sean o se sientan desaprobados o no deseados como lo que en realidad son.
La familia es importante, pero a menudo lo son todavía más los contactos con compañeros del mismo sexo. La mayoría de los homosexuales dicen haberse sentido excluidos en su niñez o juventud por sus compañeros, a la hora de jugar o de realizar actividades. Al menos, así lo sienten: es un complejo de marginación, de no haber sido aceptados.
Trastorno psicológico
La Asociación Americana de Psiquiatría excluyó en 1973 la homofilia de la lista de trastornos y pasó a llamarla condición. ¿Cuáles fueron las consecuencias de tal medida?
Exactamente las que pretendían quienes impusieron ese cambio en la APA. Eran un grupo de homosexuales militantes. El cambio se produjo incluso en contra de la opinión de los psiquiatras. Una votación que se realizó inmediatamente después demostró que el 70% de los profesionales seguían considerando la homosexualidad como un trastorno. Pero la campaña y las intimidaciones hicieron capitular al Consejo de dirección. Fue una decisión antidemocrática y anticientífica.
A partir de entonces las universidades no se atreven a pensar de otro modo y las terapias son un tabú. Lo que la psiquiatría americana pensaba era entonces norma en el mundo, y en la actualidad casi lo mismo.
Desde aquel momento la homosexualidad se ha politizado. Hoy día, los gobiernos promueven su inclusión en las clases de instrucción sexual en los colegios. La epidemia del Sida podría haberse paliado en gran parte en Occidente, si se hubiese seguido considerando la promiscuidad entre homosexuales como algo patológico.
Felicidad falseada
¿Es cierto que la felicidad de una pareja homosexual es igual que la de un hombre y una mujer? —Un mexicano me contó que en una telenovela de su país aparecen parejas heterosexuales con problemas, infieles y separados. En medio de tal caos, hay una especie de oasis: una pareja de homosexuales cariñosos, a quien todo el mundo viene a pedir consejo.
La realidad es exactamente la contraria. Las parejas de homosexuales se rompen con mucha frecuencia. Una investigación alemana señala que el 60% de esas relaciones duran un año, y sólo el 7% superan los cinco años. Esto también lo reconocen los defensores de la emancipación de la homosexualidad.
La imagen de la pareja de homosexuales feliz, como espejo del matrimonio, es una mentira con fines propagandísticos. Sus relaciones y contactos son neuróticos. Entre ellos no son excepción la infidelidad, los celos, la soledad y las depresiones.
Para hacerse una idea mejor, más que extraerla de los medios, sirven las autobiografías de homosexuales y las novelas escritas por ellos, donde se ve que su vida es lo más lejano a una situación idílica.
Entrevista a Richard Cohen
Richard Cohen es psicoterapeuta y educador, y uno de los mayores expertos en el campo de la reorientación sexual al ser terapeuta y, a la vez, haber experimentado personalmente la transición desde la homosexualidad hasta la heterosexualidad. Dirige la Fundación Internacional para la Curación (IHF), organización sin ánimo de lucro que él mismo fundó en 1990.
El IHF realiza programas educativos, consultas, supervisión y seminarios de curación para individuos, familias, terapeutas y religiosos. Como director de IHF, Cohen realiza numerosos viajes por todos los Estados Unidos y por Europa dictando conferencias acerca de las relaciones matrimoniales, habilidades de comunicación, formación de padres, reorientación sexual y curación de adicciones y de abusos.
El autor es licenciado en Psicología terapéutica por la Universidad de Antioch y la Universidad de Boston. Ha participado en servicios de atención y tratamiento para niños que han sufrido abusos, servicios de reconciliación familiar, grupos de asesoramiento general y grupos de apoyo. Es presidente del comité directivo de la Asociación de Padres y amigos de ex gays y gays (PFOX), y miembro de la Asociación Nacional para la Investigación y Terapia de la Homosexualidad (NARTH). Cohen es también autor de El hogar de Alfie, un libro ilustrado para niños que aborda varias causas que provocan atracción por las personas del mismo sexo. Para comprender y sanar la homosexualidad se ha publicado en inglés, alemán, y polaco. Cohen vive cerca de Washington D.C. (EE UU), con su esposa y sus tres hij@/amig@s.
¿Cómo describiría la homosexualidad? ¿Es una enfermedad?
Las atracciones hacia las personas del mismo sexo son siempre el resultado de dos cosas: heridas que permanecen sin sanar desde la infancia y necesidades de amor insatisfechas. Dentro del corazón del adolescente o del hombre que experimenta una atracción sexual hacia sus compañeros varones, se encuentra un niño que anhela el amor de su padre y/o el amor de sus compañeros de su mismo sexo.
En muchas ocasiones, cuando eran niños, tuvieron una gran proximidad con sus madres e interiorizaron un gran sentido de la feminidad, desvinculándose de su padre y de la masculinidad que él representaba. En el caso de una chica, puede darse una gran cercanía con su padre y una interiorización de su masculinidad. En muchos casos, mujeres que sienten atracción sexual hacia otras mujeres padecieron abusos sexuales por parte de hombres, lo que provocó una vuelta inconsciente hacia las mujeres en busca de sus necesidades afectivas.
Entonces, ¿es posible el cambio? ¿Un homosexual puede convertirse en heterosexual?
Nadie nace con una atracción sexual congénita hacia las personas de su mismo sexo; por lo tanto, el cambio desde la homosexualidad hacia la heterosexualidad es posible. Yo mismo he realizado ese cambio, y después, siendo terapeuta, he ayudado a cientos de hombres y de mujeres a hacer lo mismo. Ahora viven felices. Yo estoy felizmente casado desde hace 22 años, y mi mujer y yo tenemos tres hermosos hij@/amig@s. Sé que el cambio es posible. Una vez que se atacan las causas profundas de este tipo de atracciones y se curan las heridas latentes, la persona comienza a experimentar sentimientos hacia el otro sexo. ¡Los hombres y las mujeres encajan magníficamente entre ellos! Todos hemos sido hechos heterosexuales. Ésa es la verdad.
En su libro, usted habla de las causas profundas de la homosexualidad, principalmente en la infancia. Pero, ¿se puede llegar a la homosexualidad como resultado de un comportamiento moral desordenado? En ese caso, ¿qué tipo de tratamiento sería necesario, moral, psicológico...?
Estas atracciones homosexuales suceden, básicamente, por una falta de vinculación emocional entre el niño y el padre, o entre la niña y la madre. También suele existir una falta de sintonía entre el niño y sus compañeros de su mismo sexo. Los sentimientos homosexuales se manifiestan en la adolescencia porque no se completaron algunas etapas básicas del desarrollo personal en la primera infancia.
Estas necesidades emocionales se vuelven sexualmente explícitas o erotizadas en la pubertad. Pero la base siempre es una falta de vinculación emocional. La conducta homosexual es una defensa psicológica frente al dolor. Hoy, muchos jóvenes piensan que está bien, que mola experimentar con la sexualidad. Algunos de ellos puede que se adentren en actividades homosexuales sólo por ver qué se siente. En general, suelen evolucionar hacia relaciones heterosexuales satisfactorias. Defensa frente al sufrimiento
Exactamente, ¿qué quiere decir con sanar la homosexualidad?
Sanar quiere decir afrontar las causas subyacentes de esas atracciones sexuales. En realidad, los deseos homosexuales son una forma en la que el inconsciente reclama la atención de un sujeto. Esos deseos representan un mensaje de su propio interior, que le está diciendo: Ayúdame. Siento un gran sufrimiento, por favor, escúchame y sáname. Es muy triste que la cultura actual aliente el estilo de vida homosexual, ya que todo comportamiento de ese tipo, en realidad, es una máscara que encubre heridas emocionales y un gran dolor. Al apoyar la homosexualidad, esta sociedad está traicionando a todos estos hombres y mujeres. Les estamos condenando a una cadena perpetua de luchas interiores. Aun así, existe la libertad para salir de la homosexualidad.
¿Qué consejo le daría usted a alguien que esté confundido acerca de su propia sexualidad?
Cualquiera que descubra en sí sentimientos homosexuales debe saber que no está solo. Otros miles de personas han logrado con éxito pasar por este proceso y volver a la normalidad. Puede consultar la página web www.pathinfo.org y descubrirá que hay muchas organizaciones por todo el mundo que ayudan a la gente a sanar la homosexualidad. Yo también tengo un centro y una página web (www.comingoutstraight.com), en la que también se explica esta esperanzadora verdad. Nadie es una mala persona por experimentar atracción sexual hacia los de su mismo sexo.
Estos deseos manifiestan un corazón herido que necesita curarse. Nunca debemos discriminar o perseguir a una persona que tiene estos sentimientos. Al contrario, hemos de abrazar a estos hombres y mujeres con el amor de Dios. Los hombres necesitan abrazar a otros hombres que luchan con sus atracciones homosexuales, y las mujeres deben también abrazar a las mujeres que tienen la misma lucha. Sólo hay que recordar que dentro de toda persona que siente atracciones homosexuales hay un niño o una niña pequeña en busca del amor de su padre o de su madre. Amémoslos como Cristo los ama.